En marcha

El nuevo Arteon arranca con una gama de seis motores turbo de inyección directa. Todos ellos son de cuatro cilindros. Los motores de gasolina (TSI) y diésel (TDI) desarrollan potencias idénticas en los dos primeros niveles de rendimiento. Estas potencias son 150 y 190 CV. Los TSI y TDI más potentes entregan 280 240 CV respectivamente. El motor de gasolina de entrada es completamente nuevo. Se trata del eficiente TSI Evo. Esto es posible gracias a detalles como la gestión de cilindros activa (ACT).

Todos los motores pueden combinarse con un cambio de doble embrague (DSG). En España, el TSI 150 CV viene unicamente con el cambio manual. El cambio DSG se ofrece de serie para los TSI a partir de 190 CV. En el caso del TDI se ofrece de serie para la versión de 240 CV. Los TSI y TDI más potentes disponen del sistema de tracción total 4MOTION. El resto de modelos disponen de tracción delantera.

En marcha, el Arteon tiene un dinamismo más elevado que el Passat. Tiene todo lo bueno de la berlina de la que parte y además añade un componente más dinámico y casi deportivo, sobre todo con los motores más potentes. Lo peor es el sonido del motor BiTDI de 240 CV en frío, típico de Volkswagen, aunque luego en marcha se camufla perfectamente y no deja de ser un sonido normal de motor diésel, sin ser molesto ni exagerado. El nivel sonoro interior es muy bajo, con un ruido de rodadura y aerodinámico bien contenido.

La suspensión está pilotada según los programas preestablecidos, aunque podemos afinarla a nuestro gusto desde el sistema de infoentretenimiento. En el modo más deportivo, denominado ‘Sport’, la suspensión no llega a ser incómoda ni seca a pesar de llevar unos neumáticos 245/40R19, lo que habla muy bien del trabajo realizado por los ingenieros de Volkswagen. Dinámicamente, el Arteon es un coche muy estable y eficaz, pero también es un coche confortable y seguro, con reacciones muy nobles.

El motor es 2.0 litros de cuatro cilindros en línea que, como no puede ser de otra forma, responde con contundencia en cuanto pisamos el acelerador. De hecho se nota tan potente que el cambio DSG7 se aturulla a veces por no saber qué marcha engranar a velocidades muy bajas. Este hecho, típico de los cambios DSG, es incómodo en un uso urbano. Sigue siendo un cambio fantástico, pero no termina de refinarse a baja velocidad.

El consumo de carburante puede ser muy bajo si hacemos una conducción económica, con unos 5,5 l/100 km. En condiciones de conducción normal, obtuvimos un consumo de unos 7,3 l/100 km con algunos tramos urbanos y con tráfico normal. En modo deportivo esta cifra puede llegar a situarse en los 9,1 l/100 km.

 

PRUEBA: Volkswagen Arteon. Más que un Passat 2.0

Categoría: Berlina mediaDeportivoPortadaPruebasSegmento
0

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.