En marcha

Pero lo que realmente puede atraer de este Mercedes-AMG E 43 4MATIC es su motor V6 biturbo de 3 litros que produce una potencia de 401 CV a 6.100 rpm y un par motor de 520 Nm entre 2.500 y 5.000 rpm. Este motor hace que el Clase E pueda acelerar de 0-100 km/h en 4,6 segundos y que su velocidad máxima esté limitada a 250 km/h. La transmisión automática 9G-TRONIC junto con la tracción total 4MATIC hace que la potencia del motor pase al asfalto sin problemas. Esta transmisión también es motivo del ajustado consumo medio que homologa este motor, que se sitúa en 8,3 l/100 km.

Este motor se beneficia de la tecnología NANOSLIDE que reduce la fricción de los cilindros y cuyo desarrollo se ha llevado a cabo en el motor V6 hybrid que Mercedes-AMG utiliza en Fórmula 1. Esta tecnología hace que la durabilidad del motor sea mayor al mismo tiempo que ofrece una mayor eficiencia.

La experiencia con la transmisión automática de nueve velocidades mejora gracias al sistema AMG DYNAMIC SELECT que deja al conductor escoger entre cinco modos de conducción: «Eco», «Comfort», «Sport», «Sport Plus» e «Individual». Cada modo de conducción configura de un modo diferente la respuesta del motor y del acelerador así como la dureza de la suspensión y la velocidad de cambio entre marchas así como el régimen en que estos se producen. El modo «Eco» maximiza la eficiencia del coche y cuando se conduce entre 60 y 160 km/h, si el conductor deja de pisar el acelerador, la transmisión se desacopla del motor y mejora la experiencia de conducción a vela.

Sólo en ciudad agradecemos que las suspensiones sean tan cómodas y confortables en los modos Eco y Confort. Fuera de los baches, resaltos, pasos de cebra y badenes que hay a cada paso en cualquier urbe, cuánto más en Madrid, esa amortiguación nos resultará excesivamente blanda. El coche no llega a cabecear, pero sí que pensarás que estás en una especie de colchón de agua con leves subidas y bajadas de carrocería constantes. Pelín incómodo.

En cambio, fuera de la ciudad, es un placer conectar el modo Sport, aunque sólo sea por esa dureza en las suspensiones. El modo Sport+ será apenas utilizado en un coche como este, salvo en momentos puntuales de fanfarronería con invitados en el vehículo. No es un coche de carreras pese a su potencia, aunque ojo porque no oculta su carácter. La opción para rizar el rizo sería poner a nuestro gusto el modo Individual, con este tipo de suspensión, sin necesidad de que la entrega de potencia sea deportiva.

El modo Eco ayuda muy mucho a ahorrar combustible, con un sistema de parada y arranque del motor efectivo y ejemplar, de igual manera que produce un leve placer conectar los modos deportivos, porque de inmediato sentimos en nuestro cuerpo. El ahorrador sentirá cuando vea en su pantalla que está activado el efectivo Modo Planeo, más o menos lo mismo que el que tiene sangre racing por las venas cuando conecte uno de los modos deportivos y sienta ese pequeño tirón hacia adelante y cómo se endurece el coche en torno a él. Es casi adictivo.

En los modos deportivos veremos como el coche es más reactivo a la presión del acelerador, el cuentavueltas busca los números más altos para efectuar el cambio de marcha, la dirección es aún más directa y precisa, notamos perfectamente lo que hay debajo de los neumáticos. Lástima que el ruido no acompañe demasiado. Seguro que en motores gasolina, y más potentes esto sí pasa.

En autovía y autopista, la conducción es un placer de lo más hedonista. Es imposible no ‘jugar’ con todos los dispositivos de seguridad y ayuda a la conducción y configurarlos a tu gusto. Puedes afinar prácticamente todo para que se adapte a tu conducción. Desde avisos de fatiga y cambios de carril hasta las distintas cámaras disponibles a la hora de maniobrar, pasando por el afinado del ángulo muerto, detector de peatones y obstáculos, la distancia con el vehículo precedente en el control de crucero adaptativo y todos los dispositivos y sensores que integran el Mercedes Intelligent Drive.

El E 43 4MATIC también se beneficia de la suspensión neumática AIR BODY CONTROL. En los modos de conducción «Comfort», «Sport» y «Sport Plus» modifica la dureza de la respuesta de los amortiguadores y permite desde tener un coche cómodo para viajes largos hasta un coche que entrega un respuesta más propia de un usperdeportivo. La suspensión delantera de cuatro brazos se ha mejorado para que ofrezca un mejor rendimiento en términos de rigidez, mientras que la suspensión trasera multibrazo mitiga los balanceos.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: Mercedes-Benz Clase E 43 AMG. 401 CV de diversión

Categoría: 4x4Berlina LujoDeportivoPortadaPruebasSegmento
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