Diseño

Su denominación es un homenaje al fundador de la marca, Adam Opel, obtenida tras un concurso interno y mostrada en un simpático cómic. Es la primera vez que un modelo de la marca actual tiene un nombre que no termina en la primera vocal ya que en el pasado fueron varios los modelos que terminaban en una consonante.

Es un modelo basado en la plataforma global Mini M2XX. Mide 3,70 metros de longitud, su distancia entre ejes es de de 2,31 metros y 1,72 metros de ancho, unas dimensiones que le permitirán moverse con gran facilidad por el tráfico urbano. La suspensión delantera recurre a un sistema McPherson, mientras que en la suspensión trasera se ha optado por un esquema semi-independiente con eje de torsión y todas las versiones disponen de una dirección asistida eléctrica, con un modo que facilita las maniobras para estacionar en la ciudad.

Pero no por tener unas grandes prestaciones es un deportivo, ya que tiene que haber alguna señal que lo indique, como el splitter frontal, los faldones laterales, el alerón trasero y el paragolpes deportivo con una salida de escape. Toda esa estética se reafirma con varias combinaciones de color de carrocería y techo. Un ejemplo es la combinación de las fotos, conocida como «Red’n’Roll», que combina el gris de la carrocería con el rojo del techo.

 

Interior y vida a bordo

En marcha

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: OPEL ADAM-S. Rebelde con causa

Categoría: DeportivoPortadaPruebasSegmentoUtilitario
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