En marcha

El nuevo Hyundai i30 cuenta con un total de 6 motorizaciones. La oferta en gasolina estará compuesta por el 1.4 MPI de 100 CV (que por ahora no estará en nuestro mercado), el 1.0 T-GDI de 120 CV y el 1.4 T-GDI de 140 CV. En diésel la oferta se centra en el propulsor 1.6 CRDI con tres rangos de potencias, de 95, 110 y 136 CV. Todos ellos equipados con una caja de cambios manual de 6 velocidades. El gasolina de 140 CV y los diésel de 110 CV y 136 CV podrán equipar una automática de 7 DCT. Además, la marca espera introducir una versión deportiva de alto rendimiento que será denominada como Hyundai N y que contará con una mecánica que rondará los 300 CV.

La sensación de conducción más inmediata es que el nuevo Hyundai i30 es un modelo que pisa mejor que la generación anterior. Con eso queremos decir que va más asentado, con un tacto más firme y preciso. En los cambios de dirección se muestra más ágil, ayudado por una dirección mejor parametrizada que no deja residuos en la asistencia, tan típico de las asistencias eléctricas. A esta buena sensación se suma su chasis que se nota más rígido. Pero el nuevo i30 no es solo un modelo más bonito, con mejor apariencia. Es que la calidad se nota por todos lados. Hyundai ha sido muy inteligente y ofrece un vehículo de notable alto. Solo hemos tenido problemas de adherencia en algún tramo de la prueba por culpa de nuestros Michelin Primacy 3 que montaba una de las unidades de prueba y que han ofrecido un agarre más bien pobre cuando le hemos exigido un poco de alegría.

Hemos el motor más potente de la oferta de gasolina, el 1.4 T-GDI de 140 CV con la caja de cambios automática de doble embrague y 7 velocidades. Nos parecía que en cuanto a suavidad, prestaciones y eficiencia tanto en ciudad como en carretera era el motor que había que probar. El 1.4 TGDi de 140 CV es quizás el motor que más nos ha gustado en cuanto al empuje y la suavidad, de todos los que probamos en la presentación internacional. Equipado con la caja de cambios 7 DCT ofrece un buen equilibrio entre rendimiento y suavidad. El cambio 7DCT tiene dos embragues en seco con un actuador para cada uno. La potencia del motor se transfiere de forma independiente a las marchas impares y pares, para estar siempre listo para cambiar a la siguiente velocidad sin que se interrumpa el par. Para mejorar la respuesta, se aplica el actuador movido por un motor eléctrico, y una serie de amortiguadores externos mejoran el ruido, las vibraciones y la aspereza durante la conducción.

La transmisión de doble embrague de 7 velocidades del i30 de nueva generación ofrece dos modos de conducción: el modo normal y el sport. En el modo sport hay un patrón de cambio diferente que sostiene marchas más tiempo antes de cambiar la dirección proporciona una sensación deportiva y la respuesta del acelerador está adaptado. Eso si, el consumo de la unidad probada, con 1800 km de uso, era un poco alto y se colocaba en 8 litros tras un tramo con muchos desniveles, autovía y carreteras secundarias, en el que practicamos una conducción más bien dinámica. En una conducción más económica conseguimos bajar el consumo hasta los 6,4 litros, una cifra estupenda.

Diseño

Interior y vida a bordo

Acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: Hyundai i30 5 puertas. Apuesta por la calidad

Categoría: CompactoPortadaPruebasSegmento
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