Diseño

A mí me recuerda un montón a los SUV Infiniti que acaban de abandonar el mercado, los EX y FX; en la redacción, alguno asegura que nada más verlo te hace evocar al Porsche Macan. En cualquier caso, lo que parece claro es que el Alfa Romeo Stelvio es un coche que tiene una marcada personalidad y que va a dejar huella pase por donde pase.

Y es que el exclusivo segmento de los SUV Premium es un sitio donde todos quieren estar para asegurarse un buen bocado del pastel de las ventas, en un mercado en el que uno de cada tres coches que salen por la puerta del concesionario tiene la tipología crossover de moda, es decir, SUV.

El Alfa Stelvio tiene una presencia realmente interesante. En cuanto llega a dónde quiera que sea se convierte en el protagonista absoluto. Está claro que ahora es la novedad, pero seguro que la sensación permanecerá en el tiempo y seguirá centrando las miradas y girando cabezas a su paso.

Y es que en el diseño de este coche Alfa no ha querido desaprovechar la oportunidad de volver a reivindicar su estilo con unas líneas fluidas y dinámicas, pero no exentas de aplomo, fortaleza, robustez, y por supuesto, con las características de diseño habituales en la familia bien marcadas y diferenciadas.

En el diseño del coche seguro que la marca ha intentado ‘colar’ alguna línea, algún guiño, que tenga que ver de alguna manera con el Paso del Stelvio, la carretera asfaltada más alta de Italia, situada en los Alpes Orientales, y que obviamente da nombre a la última creación de Alfa. Siendo sinceros… cosa que nos caracteriza, nosotros no somos capaces de apreciarlo.

Lo que sí hemos comprobado, aunque eso lo contaremos en otro epígrafe, es el trabajo que se ha realizado en este puerto de montaña, famoso por ser, sino el más duro, uno de los más duros del Giro de Italia. Afortunadamente, disfrutarlo en un coche como éste es mucho menos cansado que subirlo en bicicleta.

En cualquier caso, y centrándonos en el diseño, el morro del Stelvio tiene todo lo que se puede esperar de un Alfa Romeo. No falta la puntiaguda y característica parrilla en forma de triángulo invertido, con el escudo en lo más alto. Debido a la altura del frontal, el triángulo es realmente grande.

A sus lados, siguiendo la línea del lado superior del triángulo, comienzan los faros, muy modernos, estirados y puntiagudos, que siguen sin perder la marca de la casa italiana. La firma lumínica es personal e intransferible, y marca la autoridad que pretende tener y tiene el Stelvio.

La contemplación de la línea lateral del Alfa Romeo Stelvio ya hemos dicho que nos trae a la mente a otros SUV rivales, como los Infiniti, ya fuera del mercado. A pesar de tener una planta imponente y cierta altura al suelo, se estiliza mucho en la parte trasera y casi parece un voluminoso coupé. Eso sí, con unos generosos retrovisores.

Pero no, las grandes ruedas -235 de huella y 19 pulgadas de llanta- y la generosa altura, sin pasarse, de los pasos de rueda, nos sacan de la nube y nos muestran con meridiana claridad su esencia SUV. Estas llantas no son las de serie, pero ‘mamma mia’ qué pedazo de inversión estética por mil euros…

La zaga tampoco puede negar a qué familia pertenece. El cristal de la luneta trasera no ocupa mucho espacio, más por inclinación que por superficie, y la chapa cobra importancia, robusta, para albergar los pilotos traseros, muy en sintonía de la marca.

Quizá lo que más capta la atención de todo sea la doble salida de escape, real, que con dos pequeños aros cromados rematando, culmina la parte inferior, dejando en el medio un protector difusor metalizado, para remarcar la esencia off road del Stelvio.

 

Interior y vida a bordo

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: ALFA ROMEO STELVIO. La evolución de Alfa

Categoría: 4x4CrossoverPortadaPruebasSegmentoSin categoríaSUV
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