En marcha

Este BMW Serie 1 no es el menos potente que posee en catálogo la firma de la hélice. Sí lo es en diesel, pero no olvidemos que el 116i de gasolina cuenta con siete caballos menos de potencia, ‘sólo’ 109.

También tenemos que comentar antes de nada de que con este motor BMW ofrece una versión ‘EfficientDynamics’ que reduce el consumo homologado de 3,7 litros a los 100 km a sólo 3,4 litros, siempre en su versión con cambio manual de 6 velocidades.

Dicho esto, está claro que si el objetivo principal de esta prueba es ver cuán ahorrador es el BMW Serie 1 menos tragón, lo lógico es que usemos y casi abusemos del modo de conducción Eco Pro, para intentar estirar al máximo cada litro de los 52 que contiene el depósito de combustible.

Eso no quiere decir que no hayamos hecho kilómetros en modo Confort y Sport. Obviamente, hay que probar todo lo que podamos, y por ello podemos decir que aunque la potencia no sea abrumadora, el modo Sport te da para pintarte una sonrisa en la cara en tu carretera habitual de curvas. El dinamismo del Serie 1 y el trabajo de suspensiones y chasis valen para ello, aunque pises el acelerador y no sientas una estampida de ñus.

Centrándonos en materia, diremos que el balance general y el confort de marcha de este BMW Serie 1 nos ha convencido. Hemos probado todos los generalistas habidos y por haber, algunos nos han parecido realmente buenos como Opel Astra o Renault Megane… pero al final los Premium tiene ese ‘noséquéquequéséyo’ que terminan por inclinar la balanza de su lado.

Fiel a las reglas y usos tradicionales del consumo mínimo de combustible, hemos utilizado el 99% del tiempo el modo Eco Pro. Hemos ido siempre con ventanillas bajadas, el aire acondicionado al mínimo cuando ha sido menester, presiones correctas, y hemos sacado casi chispas al ‘modo Vela’ que tiene este BMW Serie 1.

En las rectas con leve tendencia a descender, levantas el pie y casi de inmediato la aguja del cuentarrevoluciones apunta a las 850-900 vueltas, y parece deslizarse en silencio sin apenas perder velocidad. Calculando bien, puedes ahorrarte aquí un buen montón de combustible.

Así, por ejemplo, te decimos que un Madrid-Barcelona a ritmos legales, 625 kilómetros, arrojaron una cifra de consumo según el ordenador de a bordo de 4,5 litros a los 100 km. Y sin hacer locuras ni cometer imprudencias como pegarse a la trasera de camiones o autobuses, por supuesto.

Esta cifra ya te da una perspectiva muy válida de lo que es este BMW 116 d y de las posibilidades que ofrece. El consumo medio final no ha sido tan bajo, pero tampoco se ha disparado mucho más. Piensa que 1.500 kilómetros, la mitad aproximadamente, han discurrido en una orografía poco propicia, con muchos desniveles y curvas. Ha sido, realmente, una prueba de fuego para este coche.

Quiero incidir una vez más en el confort de marcha del BMW 116 d. A nivel acústico, sin duda está a un nivel superior. Muchas berlinas quisieran tener un trabajo de insonorización tan elevado como el de este Serie 1.

El empaque es sobresaliente. Mi predilección por el tacto de este volante queda al margen. Suspensiones, amortiguaciones, dureza de la dirección, tacto de frenos… es en estas cosas donde los coches marcan diferencias y se nota si de verdad están bien equilibrados… y este BMW lo está. Y sí, cuenta con un motor de tres cilindros.

Tanto cuando conectas el modo Sport como el modo Eco Pro notas la reacción del coche. Un tironcito deportivo, como apretando puños e incluso el culete en el primer caso, preparado para saltar, dentro de sus posibilidades, y en el segundo caso, como parece que se relaja, se busca de inmediato la parte más baja del cuentavueltas, si no estás ya aposentado en ella.

Para no demorar más el asunto, diremos que la media total de consumo tras los 3.000 intensos kilómetros ha sido de 4,8 litros a los 100 km. Sólo un litro más de lo que homologa de manera oficial. Muy interesante.

 

En la percepción sobresaliente de este Serie 1 colaboran muchas cosas. Principalmente, el navegador profesional que monta esta unidad, que incluso cuenta con estado real del tráfico en las vías por las que circulas y las circundantes.

También los sistemas de ayuda a la conducción. El aviso de fatiga saltó la vez primera tras tres horas y media de conducción sin paradas. No se debe hacer, y aunque la atención no disminuyó en ningún momento, está claro que en BMW saben cuidarte y velar por tu seguridad.

También nos ha gustado el sistema de frenado de emergencia, aunque en una ocasión saltó cuando pensó que iba a atropellar a una señora y su carrito de la compra y pasamos a algo más de medio metro de ella.

Una crítica a este tipo de sistemas de BMW, podemos encontrarla en la vibración del volante que te avisa de un cambio de carril involuntario. Si la carretera por la que circulas está bacheada o el firme es irregular, apenas notarás la vibración. Debería ser regulable, como el aviso de colisión, en tres fases.

Los gráficos de conducción en modo Eco también nos han gustado, pudiendo ver de un vistazo cuánto tiempo has conducido en cada modo y qué consumos has tenido en cada uno de ellos.

Otro extra que empieza a ser habitual en coches cada vez más pequeños, es el punto de conexión WiFi. Un extra con el que cuenta esta unidad y que aunque tardamos en conectar, al final pudimos hacerlo hasta con dos móviles distintos.

Y es que la conectividad tampoco es negociable en el Serie 1, y todo lo que imagines está a tu alcance. Incluso cuenta con un disco duro para almacenar tu música sin necesidad de andar de un lado para otro con un USB con tus ‘hits’ preferidos.

A pesar de que no es un coche eléctrico o híbrido, cuando buscas de alguna manera consumir poco siempre te sorprendes a ti mismo con una conducción bastante optimizada, levantando el pie del acelerador algo más lejos de las curvas para no frenar o pisando el pedal con un cuidado y esmero que ya quisiera tu pareja en tus caricias.

En el indicador del modo Eco Pro, en color azul, bajo el cuentavueltas, un gráfico te dice los kilómetros que vas a recorrer ‘gratis’ por tu esfuerzo, y otro te avisa con un dibujo muy indicativo cuando aprietas el acelerador más de la cuenta para lograr un consumo más reducido.

Por cierto, de manera teórica se podrían pasar de los 1.300 kilómetros gracias a su depósito de combustible y, en buena parte, lastrado por sus coherentes 1.395 kilos de peso. En la práctica, hemos pasado de 1.000, pero nunca hemos apurado para alcanzar el máximo. Los 1.100 sí creo que los podríamos haber hecho sin demasiado sufrimiento.

 

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: BMW SERIE 1. Premium ahorrador

Categoría: CompactoPortadaPruebasSegmento
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