Medio siglo de existencia no se celebra todos los días, y para festejarlo, Kymco lanza al mercado un scooter de 550 centímetros cúbicos capaz de rivalizar con el mismo Yamaha T-Max. Por sólo 9.949 euros y con 53,7 caballos, el trono tiene nuevo pretendiente.

Kymco lanza en España el scooter más potente y avanzado de su catálogo, el AK 550, un nuevo icono con el que KYMCO marca su punto de partida para hacer frente a la nueva movilidad del futuro.

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El AK 550, el nuevo buque insignia de la marca, es el más potente e innovador scooter de la Kymco y llega para dar respuesta a la nueva movilidad y anticiparse a la nueva experiencia que ofrece el llamado Internet de las Cosas (OiT) en el sector de las dos ruedas, con un sistema propio e innovador de conectividad llamado Noodoe.

Esta nueva apuesta se enmarca en el Plan de Lanzamientos Euro 4 2017 de Kymco España, con el que la marca prevé afianzar su liderazgo en el mercado de scooter. Kymco España amplía así su gama de cilindradas superiores a 125 cc con la primera Kymco conectada, dotada de 550 cc y 53,7 CV.

El nuevo scooter estará disponible en la primera semana de septiembre. Su precio de venta recomendado es de 9.949 euros (IVA incluido), con el valor añadido de que incluye una póliza anual de seguro obligatorio con cobertura de robo de la aseguradora Allianz. Además, la marca incluye sin aumento de precio el Kit de limitación para los usuarios con carné A2.

El AK 550 aglutina todo el ‘Know how’ que la compañía ha ido adquiriendo en sus más de cinco décadas de historia (Taiwán, 1964). En su desarrollo, se ha dedicado todo el esfuerzo de los últimos cinco años y se ha contado con la aportación de algunos países europeos. España fue elegida para colaborar en la estrategia conceptual, en la primera fase del proyecto, para los test dinámicos en la fase previa a su producción.

Durante este lustro, Kymco ha realizado hasta 4 modelajes completos de arcilla (con todo el trabajo de diseño previo que implica llegar hasta aquí), ha desechado más de 70 elementos acústicos diferentes, y, lo más importante, ha desarrollado 45 patentes propias. Nunca antes un único desarrollo ha concentrado tanto conocimiento e innovación.

De entre todas ellas, destacan dos: una, el AK 550 es el único scooter con la transmisión totalmente separada del motor, y dos, el AK 550 es el primer scooter inteligente de KYMCO que cuenta con un sistema propio de conexión al móvil (Noodoe).

La primera patente presenta la estructura del propulsor en dos bloques independientes: motor y transmisión totalmente separados para mejorar el rendimiento y la eficiencia. El innovador diseño de este motor bicilíndrico en línea, doble árbol de levas en cabeza (DOHC) y fijado al chasis consigue una entrega de potencia muy elevada y, sobre todo, una potente aceleración y comportamiento excepcional.

Al inicio de la apertura de gas, ofrece 21 CV a 3.000 r.p.m. y en tan solo 2.750 r.p.m. más (a 5.750 r.p.m.) se alcanza el par máximo del motor con 55 Nm y 45 CV. Su potencia no finaliza aquí. El nuevo motor AK 550 cuenta con 2.250 r.p.m. más, que entregan una potencia por encima de 45 CV. Además, su ratio peso/potencia, que calcula los kilos que desplaza cada CV (su rendimiento), se sitúa en 4,28 kg/CV, es decir, el más bajo de su segmento.

El sistema de lubricación del motor es por cárter seco; y como novedad, en el AK 550, el piñón de salida de la transmisión y el basculante se encuentran en el mismo eje. Además, en el bloque de la transmisión, destaca un sistema de refrigeración propio y el embrague multidisco bañado en aceite.

La segunda patente a destacar, el sistema Noodoe, permite acceder a la información de interés, personalizar la motocicleta y hacer del scooter un vehículo único y distintivo, y compartir la experiencia con otros usuarios de KYMCO (red social).

En el AK 550, destaca su diseño (bastidor de doble viga de aluminio de 13,5 kilos), bajo centro de gravedad, una distribución de peso optimizada al filo del 50-50, su excelente relación peso/potencia, dos modelos de conducción de serie, control de arranque sin llave, suspensión trasera horizontal…

Destaca su tren delantero, con dos discos de frenos de 270 mm, pinzas radiales Brembo monoblock, latiguillos metálicos y centralita ABS Bosch de última generación 9.1, neumáticos Metzeler radiales y llantas de aleación ligera.

Otros elementos de serie que refuerzan tanto su seguridad como el confort son por ejemplo, puños calefactables, full Led, pantalla TFT, sensor de presión de neumáticos, cúpula regulable en dos alturas, asiento con amortiguador hidráulico con respaldo lumbar regulable en tres posiciones, cofre iluminado por diodos Led, capacidad para un casco integral…

Es característico también en el AK 550 su sonido del motor, muy similar al de los motores en V, profundo y contundente, que transmite una sonoridad propia de un motor de cilindradas altas. Fundamental para ello ha sido el sistema Cross Plane Crank (cigüeñal de plano cruzado) de una pieza (otorga ligereza y alta resistencia).

CON EL KYMCO AK 550 EN EL CIRCUITO DE ASCARI

Cuatro horas de pista libre y una docena de unidades listas para salir a pista. Todas de color negro, como el AK47, el arma de asalto más famoso del mundo y del que es imposible no acordarse al nombrar este scooter, que tiene pinta de ser tan efectivo o más que el fusil mencionado.

Dejémonos de películas y vayamos directamente al grano. Vale que el circuito de Ascari es un paraíso para cualquiera que se quiera sentir piloto sobre dos o cuatro ruedas. No es menos cierto que un circuito no es el ámbito propio y habitual de un scooter, por muy potente que sea, pero las aproximadamente 40 vueltas al trazado malagueño no nos las va a quitar nadie, disfrutando a base de bien por muchas razones que pasaremos a explicar ahora.

Remarcando una vez más el arduo trabajo de Kymco durante 5 años para sacar al mercado un icono con nada menos que 45 patentes registradas, os podemos comentar que, a nivel estético, está muy claro que ha echado un ojo y parte del otro a la Yamaha T-Max para terminar de configurar su scooter más potente y tecnológico.

Estamos convencidos que los que sean ajenos a nuestro mundillo, tendrían problemas para reconocer a uno u otro scooter hasta no tener ambas monturas casi bajo nuestras narices. Diseño agresivo, muy anguloso, cuidado en el detalle, asiento realmente cómodo y situado a una altura muy estudiada, espejos bien situados y que son efectivos, puños calefactados de serie… todo ideal para mantener el cuerpo en una posición natural…

No quiero estar media hora describiendo la AK 550, sólo me voy a detener en las ópticas Full Led, que parecen propias de una moto del futuro, agresivas a más no poder tanto delante como detrás, con unas firmas lumínicas muy reconocibles. También la cúpula nos ha parecido que está a una altura ideal, aunque se puede regular en dos posiciones.

Nos peleamos un poco con el mando del arranque sin llave, no es fácil de primeras, aunque luego vas a pillar el truco en seguida, y salimos a pista. Al tener más potencia que el Yamaha esperábamos una patada de inicio mucho más salvaje de la que tenemos. No nos olvidemos de que pesa 230 kilos y no deja de ser un scooter. A pesar de ello, la aceleración es bastante decente, pero en nuestro interior, hemos de reconocer, esperábamos un poco más.

El sonido también nos gusta. Nos cuentan que han probado 70 combinaciones diferentes hasta encontrar el sonido del motor deseado. Siempre con sinceridad, la gente de Kymco nos contaba con tanto orgullo este hecho que las expectativas hicieron imaginar algo que no se corresponde con un scooter. El sonido es bueno, muy bueno incluso, ronco, bronco, pero sin estridencias. La verdad que será un punto a su favor.

Primeras vueltas de sondeo, antes de que a la docena de periodistas especializados se nos caliente el morro y empecemos a dar rienda suelta a nuestro puño. Dos cosas son las primeras que te llaman la atención. La primera, la suavidad en la entrega de potencia, la facilidad con la que se conduce, lo fácil que es todo, aparentemente.

Lo segundo, una vez ya metidos en harina, la potencia de frenada es brutal. Pero no sólo eso, es que la moto no se descoloca por mucho que tires de ambos frenos y notes el ABS. Tienes que ser, literalmente, un bestia de proporciones bíblicas, para que la moto haga algún pequeño extraño. Y eso también es mérito de los Metzeler que monta, por primera vez, un scooter Kymco.

Ascari es un circuito ratonero, pero a pesar de eso nos sorprendemos al ver en el marcador 170 kilómetros por hora al final de una recta que no es tal, pues tiene dos pequeñas curvas a derecha. Entre chicanes y curvas enlazadas, poco a poco te das cuenta del gran trabajo de los ingenieros para dotar a una moto de 230 kilos de una ligereza en marcha espectacular.

No es momento de mirar el consumo, pero hacemos nuestras cuentas. El consumo homologado es de 4,8 litros a los 100 km, pero ya te digo que en circuito no gastas eso ni empujando tu el AK. Con 14,5 litros de depósito de combustible, las matemáticas dicen que puedes tener 300 kilómetros con un solo repostaje, pero en la práctica calculo que se moverá entre 200 y 240. En circuito, depende del momento y del ritmo, consume entre 8 y 10 litros a los 100.

Después de rodar en Ascari hasta casi decir basta –nunca es suficiente, pero el cuerpo aguanta lo que aguanta- y sabiendo que, dinámicamente, Kymco ha sacado un sobresaliente sin tapujos, echamos un ojo a cosas quizá más superfluas. Como mirar bajo el asiento. Todos pensamos que en un scooter así deberían caber dos cascos integrales en el hueco, pero ni el T-Max lo consigue. Aquí cabe uno muy holgado y unas cuantas cosas más. Y siempre, con el cajón iluminado.

Apenas probamos en pista los modos de conducción. Tienes que estar parado para cambiar de uno a otro. En el modo Rain pierdes 10 caballos de potencia, baja la velocidad punta, y salvo que el asfalto esté muy resbaladizo, muchos ni siquiera lo utilizarán.

Por cierto que, de manera gratuita, puedes pedir tu AK 550 con el kit para el carnet A2. Eso sí, la centralita de serie se destruye y tendrías que comprar una nueva cuando ya puedas conducir A1.

Nos sorprende mucho que, al menos el primer año, el Negro Vulcano sea el único color que encontraremos en los concesionarios. Seguramente no tardemos más de un año en ver un blanco y uno o dos grises en catálogo, pero para el lanzamiento y primeros meses, negro sí o sí.

También nos detenemos un poco más en investigar más detenidamente el cuadro de mandos y los distintos botones en las piñas de los puños. Parece que hay exceso de colores, pero pronto te acostumbras. Nos apasiona que haya tanta información. Somos un poco frikis, lo reconocemos: cuánta más opciones para trastear, mejor.

Abrimos las dos pequeñas guanteras en la parte superior del escudo y comprobamos que no hay demasiado espacio y que las pestañas de plástico que abren y cierran tienen una calidad bastante discreta. No llevan cerradura.

También nos encanta la pantalla central, clave para el Noodoe, algo que ahora vemos con casi recelo pero que en breve será común no sólo en Kymco, sino en el resto de constructores. La conectividad en nuestros vehículos es algo inevitable y lo que hemos visto aquí nos da una idea de la que se nos viene encima.

Con este sistema podemos geolocalizar el vehículo, mandar mensajes en redes sociales, conocer las gasolineras más cercanas, restaurantes, cajeros… un mundo de posibilidades que incluso permite personalización, seguir perfiles de otros usuarios de Noodoe, diseñar, crear, compartir… todo en tu moto.

No lo olvides: a la venta el 1 de septiembre y el precio de 9.949 euros incluye un año de seguro obligatorio con robo incluido. Si hasta este punto tenías alguna duda, el precio, claramente ventajoso con respecto a sus rivales, te las va a disipar de una manotazo.

¿Tenemos nuevo scooter en el trono? Tu dirás…

Óscar González Soria – oscargonzalez@revistadelmotor.es

Twitter: @oscarglezsoria

Instagram: andreaenzo

 

FICHA TÉCNICA KYMCO AK 550

Motor: 4 tiempos, 2 cilindros en línea y DOHC

Refrigeración: líquida

Diámetro por carrera (mm): 69 x 73,6

Cilindrada: 550 cc

Relación de compresión: 11:1

Potencia máxima: 53,7 CV a 7.500 rpm

Par motor máximo: 55 Nm a 5.750 rpm

Distribución: 4 válvulas por cilindro

Encendido: electrónico gestionado por ECU

Alimentación: inyección electrónica

Arranque: eléctrico

Lubricación: cárter seco

Embrague: multidisco bañado en aceite

Transmisión primaria: CVT

Transmisión secundaria: correa trapezoidal

Escape: catalizador de tres vías

Chasis: aluminio

Suspensión delantera: horquilla telescópica invertida de 41 mm de diámetro

Recorrido suspensión delantera: 120 mm

Ángulo de lanzamiento: 25º

Avance: 107,6 mm

Suspensión trasera: brazo horizontal

Llantas: aleación ligera

Freno delantero ABS: doble disco flotante de 270 mm y pinzas radiales monoblock Brembo

Freno trasero ABS: disco de freno de 260 mm

Sistema ABS: Bosch 9.1

Neumático delantero: 120/70 R15 (Metzeler)

Neumático trasero: 160/60 R15 (Metzeler)

Longitud máxima: 2.220 mm

Anchura máxima: 795 mm

Altura máxima: 1.450 mm

Distancia entre ejes: 1.580 mm

Altura del asiento: 785 mm

Depósito de gasolina: 15 litros

Peso en orden de marcha: 230 kilos

Iluminación: Full led

 

CONTACTO KYMCO AK 550 – ¡A por el trono!

Categoría: MotosPruebas de motos
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