En marcha

No os culparía a los que hayáis prescindido de algo de literatura para saber realmente cómo va este Nissan Juke Nismo RS de 218 caballos de potencia y cambio manual de seis velocidades, siempre hablando de tracción delantera. Podemos montar tracción 4×4 sólo con dos potencias, 190 y 214 CV gasolina con cambio automático.

Francamente, el Juke Nismo RS nos ha sorprendido por su buen compromiso en el día a día y sus fenomenales reacciones cuando se trata de disfrutar de su motor y de su capacidad dinámica, sea en ciudad, sea entre curvas, sea en tandas en circuito.

Nada más subir a bordo nos damos cuenta de que todo está muy cerca. No es claustrofóbico, ni mucho menos, no hablamos en ese sentido, pero esta sensación nos ayuda bastante a fusionarnos, de alguna manera con el coche.

Este deportivo de Nissan se siente muy compacto, muy durito. El abrazo del asiento y la dirección tan directa, junto a unas suspensiones firmes como buen ‘racing car’, todo en su conjunto, ayuda a sentir el coche en cada momento y poder aprovechar sus aptitudes dinámicas.

En ciudad, a pesar de todo, no es tan brusco como pueda parecer. Obviamente no es su hábitat natural, pero por sus dimensiones y su pequeña ventaja en altura con respecto a sus rivales de segmentos B y C, aguanta el tirón. Aquí notamos que el combustible se nos escapa como si fuéramos un colador. Muy manejable, pero muy sediento en este escenario, con el problema añadido de que en baches y resaltos las suspensiones no benefician. No contar con un sistema Start and Stop penaliza bastante.

En autopista y en autovía va algo mejor, pero sigue sin ser su entorno. La rumorosidad es alta, pero a cambio no tiene ningún problema en aguantar velocidades de crucero elevadas, incluso por encima de lo que marca la ley. El consumo aquí se modera algo, pero cuesta que quede, a velocidades legales, por debajo de los 7 litros a los 100 km.

Sin embargo es entre curvas, puertos de montaña, y tandas de circuito, donde mejor se encuentra este Nissan Juke Nismo RS. El cambio, sin ser malo, podía ser un poco mejor, en cuanto a guiado y precisión, pero no penaliza. El motor sube muy bien de vueltas, las primeras marchas cortas también reman en el mismo sentido.

El motor ya decimos que estira bastante, pero vamos a ser muy claros, y por debajo de las 2600-2.700 revoluciones por minuto está bastante muerto. Es una pena que no tenga levas en el volante, porque de tenerlas estarías actuando sobre la izquierda continuamente para engranar la primera marcha que encuentres por encima de este régimen.

Desde ahí, la cosa es maravillosa. Sientes perfectamente el empuje y el agarre. La baza de los asientos es fundamental en este sentido, y el volante también está en la misma onda, por lo que se respira deportividad en todo momento, esencial en un coche de estas características y, sobre todo, con este apellido de tanto pedigrí cosechado en poco más de 30 años.

El sonido del motor es un gran aliado para terminar de envolver este pequeño gran regalo de coche deportivo que es el Nissan Juke. El lazo lo pone el precio, que nos parece realmente coherente, aunque eso es harina de otro costal, en concreto, del siguiente.

Nuestro Nissan Juke Nismo RS posee tres modos de conducción, aunque no hay grandes diferencias entre ellos. El modo Eco, se supone, que ayuda a ahorrar combustible, pero siendo cuidadosos en este apartado la media no ha bajado de 7,2 litros a los 100 km, algo de lo que, viendo las cifras oficiales, nos sentimos incluso orgullosos, pues también hemos disfrutado de lo lindo con el modo Sport.

El modo Sport, obviamente, actúa sobre la entrega de potencia, además de endurecer un poco más las suspensiones. Apenas se percibe un pequeño cambio, pero ahí está. El que falta es el modo Normal, el más neutro, que no prima ni el consumo ni la deportividad. Por cierto, que se puede entender el gráfico de las Fuerzas G, pero el que puntúa tu conducción Eco… tsk, tsk.

Las ayudas a la conducción están muy presentes, lo que hace valorar aún más el precio final del Juke más potente que se vende en España. No falta ni el aviso del cambio de carril involuntario ni el aviso de ángulo muerto. Tampoco la velocidad de crucero o la cámara de visión trasera y lateral. Esta versión, además, lleva frenos de disco delanteros sobredimensionados de 320 milímetros.

Por cierto, por las características especiales de este Juke, no hemos osado ni acercarlo al borde de la carretera. Esta versión no está pensada para el off road, aunque pueda salir como un coche ‘normal’ de manera ocasional.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA NISSAN JUKE NISMO RS. Deportivo y… ¿SUV?

Categoría: 4x2CrossoverDeportivoPortadaPruebasSegmentoSin categoríaSUV
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