Interior y vida a bordo

Por dentro, este MINI Countryman aporta con respecto al anterior muchas diferencias en cuanto a tejidos, guarnecidos, combinación de elementos y, la verdad, tiene un toque muy chic, nos gusta. Y por si alguien tiene alguna duda, la mejora es más que considerable.

La primera inspección visual nos revela un salpicadero muy trabajado, cuidado, y con un diseño que nos parece una gran evolución en todos los aspectos, especialmente el de la calidad. El habitáculo nos parece realmente confortable y no oculta el toque Premium que justifica, en parte, el precio a pagar.

Se nota que el Countryman es un MINI, pero también que la evolución es evidente con respecto al modelo anterior y al resto de sus hermanos. Creedme cuando os digo que conozco muy bien la última tecnología MINI –hay un MINI 5 puertas en la familia-, y de nuevo se han superado en cuanto a grafismos, claridad en la presentación de los menús, cuadro de mandos, etc.

Siguen los guiños a la aviación con unos mandos en la consola central que no pueden disgustar a nadie. El cuadro de mandos de clara ascendencia BMW ya lo conocemos de otros modelos, pero el navegador y todo lo que podemos ver en la pantalla tiene un software nuevo, más avanzado, con muchas más opciones a todos los niveles, y siempre con un toque moderno, juvenil, desenfadado y visual que nos encanta.

Los asientos recogen bien, quizá demasiado firmes si eres de trasero selecto. Al volante vas un puntito más elevado que en los compactos habituales y en nuestra unidad se agradece el Head Up Display para tener la información más importante a tiro, sin tener que desviar la mirada de la carretera.

Nos encanta el diseño de las nuevas salidas de ventilación, y que nuestra unidad cuente con la capacidad de poner el Countryman en modo Green, para ahorrar combustible, o en modo Sport, para disfrutar de los 190 caballos de nuestra unidad, un SD que, aunque diesel, deja sentir su carácter, como veremos después.

También estamos alucinados tanto con las plazas traseras como con el maletero. ¡Vaya cambio con respecto al anterior! Se nota que es mucho más coche a todos los niveles, pero mucho más en estos apartados.

Nada desdeñables los 5 centímetros extra a la altura de los hombros en unas plazas traseras casi de berlina. Las piernas también tienen diez centímetros más de espacio para estirarse. Y el maletero, ni más ni menos que ahora tiene 450 litros, con un práctico doble fondo para ocultar del todo algunos objetos que no quieras que se vean.

Por cierto, una vez más, chapeau por MINI y su lucha a toda costa para que todos se sientan perfectamente con su coche. La posibilidad de elegir la intensidad y el color de la luz

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: MINI COUNTRYMAN. Mejora a lo grande

Categoría: 4x24x4CompactoCrossoverPortadaPruebasSegmentoSUV
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