Recupera un nombre mítico para Suzuki, Ignis, y es el nuevo crossover compacto de Suzuki. El Suzuki Ignis viene con un moderno motor de 1.2 litros y 90 CV, puede incluir, además un sistema híbrido (SHVS). Tracción 4×2 o 4×4, desde 11.200 euros.

El Suzuki Ignis ya está disponible en tu concesionario. El nuevo crossover compacto de Suzuki destaca por un diseño fresco y atrevido y un estilo funcional, ofreciendo una practicidad desconocida en su segmento, innovadores sistemas de conectividad y modernas medidas de seguridad activa para conseguir una conducción segura.

El Suzuki Ignis es el nuevo SUV compacto de la marca japonesa que apuesta por un inconfundible estilo exterior que le permite tener una excelente visibilidad en un tamaño contenido, pero que en su interior esconde un habitáculo espacioso y un amplio maletero de 260 litros de capacidad, que puede llegar a los 373 si adelantamos la segunda fila de asientos los 165 milímetros que podemos deslizarlos con comodidad.

Su diseño hereda elementos del Suzuki Cervo y del Vitara, además de otros del anterior Swift. El Ignis combina la limpieza de las líneas rectas junto a los trazos curvos en puntos concretos de la carrocería, acentuando su personalidad. En definitiva, el nuevo Ignis tiene el ADN característico de Suzuki.

En la fabricación del Ignis se han empleado aceros ligeros, pero de alta tensión y resistencia. Está desarrollado sobre la nueva plataforma de la marca, utilizada en otros modelos como el Suzuki Baleno. Gracias a ella, es ligero de peso, 810 kilogramos, manteniendo un alto nivel de rigidez estructural. El nuevo Ignis toma también del Baleno el sistema híbrido SHVS, que unido a su ligereza, consigue que su conducción sea muy dinámica y su comportamiento excelente en apartados dinámicos y en el consumo de combustible.

La conducción del Suzuki Ignis está permanentemente vigilada por dos cámaras que controlan la distancia entre el vehículo y otros objetos y la lectura de las líneas de la carretera. Su avanzado sistema de seguridad analiza la forma de estos objetos para reconocer si se trata de otros vehículos o de peatones. De este modo, el sistema puede ejercer tres distintas funciones: Dual Camera Brake Support (DCBS), es decir, la asistencia a la frenada por medio de ambas cámaras, aviso de abandono de carril y alerta de zigzagueo.

En su interior encontramos los mismos parámetros de diseño funcional. El moderno diseño de su salpicadero nos presenta un interior futurista y elegante toda vez que espacioso. Las combinaciones de elementos de distintos tonos en su interior dan un toque de calidad extra que a su vez refuerza la sensación de estar a bordo de un crossover.

El salpicadero del Suzuki Ignis está presidido por una gran pantalla táctil, que incluye pantalla de audio con función de navegación, heredada de modelos de superior categoría como el Vitara y el S-Cross. El sistema dispone de varios sistemas de conectividad (Android Auto, CarPlay y Mirror Link) para los más modernos smartphones que permiten al conductor acceder a las aplicaciones compatibles a través de la pantalla táctil de 7 pulgadas.

El Ignis está alimentado por el moderno motor gasolina 1.2 DUALJET de 90 CV que proporciona un comportamiento potente y destaca por su ahorro en consumo de combustible. Adicionalmente, se puede combinar con el sistema híbrido SHVS (Smart Hybrid Vehicle by Suzuki), que aporta unos 4 CV extra y que permite una eficiencia en el consumo de gasolina aún mayor. Esta tecnología se basa en una batería extra de 3kWh de capacidad y un dispositivo eléctrico que apoya al motor de gasolina según las demandas del acelerador. La carga de la batería se realiza con la energía que se produce en las retenciones de motor y en las frenadas.

Mientras que el sistema SHVS solo se puede elegir con la tracción 4×2 el motor 1.2 DUALJET se puede combinar con la tracción delantera o el sistema 4×4 ALLGRIP de Suzuki que distribuye automáticamente el par a las ruedas delanteras y traseras cuando detecta que las delanteras han perdido agarre. El sistema ALLGRIP AUTO consigue un ahorro de combustible al tiempo que maximiza el comportamiento del vehículo y aumenta la seguridad de su conducción sobre todo en pavimentos deslizantes o sobre superficies nevadas.

En cuanto a transmisiones, el cambio es manual de cinco velocidades en toda la gama, pudiéndose optar en los 4×2 DUALJET por el cambio automático de cinco velocidades AGS (Auto Gear Shift), una transmisión del tipo pilotada.

La gama Ignis dispone de dos acabados: GLE y GLX. Ambas versiones destacan por un gran equipamiento de serie. Ya en la versión de acceso, GLE, conviene destacar el ordenador de a bordo, los asientos delanteros calefactables o la pantalla táctil. La versión GLX añade faros LED, función de navegación, control de velocidad con limitador, climatizador automático y arranque sin llave.

A la venta desde el 13 de marzo en 14 colores distintos, 9 normales más 5 bicolor, la gama Suzuki Ignis inicia su oferta en 11.200 euros con la versión 1.2 Dualjet 2WD GLE, si optas por la financiación de la marca.

CON EL NUEVO SUZUKI IGNIS POR MADRID Y PROVINCIA

Casi 150 kilómetros, repartidos en un 4×2 automático y un 4×4 manual, nos han servido para hacer una primera valoración de este nuevo Suzuki Ignis, que, en líneas generales, nos ha parecido un coche realmente interesante y con un importante hueco en nuestro mercado. Nos cuentan en la presentación a la prensa que en países como Italia o Francia, que se ha lanzado un poco antes, el éxito les ha pillado, incluso, desprevenidos.

Empezamos como siempre, por el principio, y esto es lo que vemos por fuera. Aquí la relación amor-odio genera su propia historia. Y es que pocas veces hemos sufrido una dicotomía tan marcada como con este Suzuki Ignis. Por delante nos encanta, nos parece un frontal con mucha personalidad, una firma lumínica en los faros espectacular y una parrilla bien estructurada y casi desafiante.

Pero amigos… por detrás me parece realmente feo. Dudo que haya algún compañero periodista que emplee un lenguaje tan directo y sincero como el que usamos aquí. Sin medias tintas. No sólo impersonal, sino sin ninguna gracia. Grupos ópticos olvidables fácilmente, un paragolpes negro en medio de la chapa inferior sin ningún interés… de verdad que es prescindible.

La vista lateral nos descubre una figura extraña. Es interesante ver cómo las ruedas están situadas lo más en los extremos posible, para lograr la mejor estabilidad con estos 3,70 metros de longitud. Por delante hay cierto sentido, pero la trasera… de nuevo parece que le han pegado un machetazo al coche de mala manera para contenerlo en esos 3,70 metros. Bien por las barras en el techo, que afianzan una imagen 4×4, aumentada con unos pasos de rueda amplios y recubiertos por plástico negro como protección. Algunas unidades, tienen el nombre del coche inscrito en las llantas.

Pasamos al interior y… sorpresa. Todo muy bien resuelto. Con plásticos duros y rugosos, alguna superficie negro piano que atrae el polvo más que las mujeres guapas a los tipos problemáticos, pero en líneas generales, diseño fresco y juvenil, muy bien terminado incluso en el GLX, con una pantalla de navegador táctil que nos ha gustado realmente.

El cuadro de mandos lo preside una gran esfera, más pequeña y sin cerrar, a la izquierda, la del cuentarrevoluciones, con un display digital a la derecha con mucha y clara información. Delante, un volante de bella factura, con su botonería bien puesta.

Un elemento que nos ha entusiasmado, y es incluso sencillo, es en la especie de consola central, el módulo para la climatización y algunos botones más en su parte inferior. Realmente interesante el diseño y la claridad y facilidad de su funcionamiento. Nos ha encantado realmente.

Los asientos recogen bien, al menos los delanteros. Atrás, espacio coherente, pero siempre con el respaldo haciendo el maletero lo más pequeño posible. Si adelantamos 16 centímetros la segunda fila, el espacio es tan justo que tendremos problemas incluso para entrar. Eso sí, los 373 litros de maletero representan 113 más que con los respaldos situados lo más atrás posible.

Por cierto, por si te queda alguna duda, las estrecheces del Ignis no dan para tres plazas en la segunda fila de asientos, y casi que mejor. Preferimos dos holgadas que tres y que nadie esté cómodo.

Nos ponemos en marcha. En primer lugar, un 4×2 GLX con cambio automático. Francamente, no nos ha parecido nada descabellada la combinación. El cambio permite secuencial y en cualquier caso, alcanza las 6.200 vueltas con relativa facilidad. Nos movemos, depende del acabado, la tracción y el cambio, entre 810 y 906 kilos de peso, y los 90 caballos del 1.2 Dualjet nos parecen realmente interesantes.

La aceleración da la sensación de ser notable, aunque la cifra no es menor de 11 segundos en el 0 a 100 km/h, pero de verdad que se siente bien, aunque para disfrutar de la conducción y buscar algo de deportividad hay que llevarlo alto de revoluciones.

Lo ponemos a prueba durante un centenar de kilómetros por todo tipo de carreteras. Lo primero de todo, punto más débil, neumáticos y frenos. Marca desconocida en los primeros, tambores en el eje trasero, lo que provoca que cuando necesitas frenar fuerte notas una esponjosidad tal que se agradece lo liviano del conjunto. Con más peso sería un infierno parar el coche.

En las curvas reviradas, buscando tacto deportivo, se notan los límites de las gomas, aunque el chasis parece que está bien equilibrado, y eso que contamos con 180 milímetros de altura al suelo, nada desdeñable para cuando hagamos algo de offroad. En cualquier caso, con el 4×2, mejor no tomar riesgos, aunque por cotas podamos afrontar alguna dificultad.

Seguimos conduciendo y comprobamos con satisfacción que los sistemas de ayuda a la conducción funcionan perfectamente. Genial que el display se ilumine en amarillo cuando cambias de carril sin dar al intermitente, o en rojo cuando el sistema de aviso de colisión detecta que estamos cercanos a un alcance.

En cuanto a consumos, la zona que hemos hecho a fuego hemos pasado de los 6,5 litros de consumo a los 100, pero es fácil estar en torno a 5 litros a los 100 km cuando conduces de manera ‘normal’.

Cambiamos de montura, nos subimos a un 4×4 AllGrip con cambio manual para afrontar los últimos 50 kilómetros del contacto con el Suzuki Ignis. La tracción a las cuatro ruedas es permanente.

El cambio manual de cinco velocidades nos parece correcto, aunque en algún momento hemos echado de menos la sexta marcha. El tacto de los frenos es el mismo, pero sí detectamos algo más de seguridad y firmeza a la hora de afrontar curvas o rotondas.

Torcemos el gesto en el mismo apartado que antes, que aún no hemos comentado para dejar algo de chicha para esta segunda unidad. Y es la rumorosidad del motor, notable, y el ruido aerodinámico a velocidades legales en carretera abierta, también remarcable. Obviamente, con estas medidas y esta configuración, no es fácil lograr un confort de berlina, pero dentro de lo que es, podemos decir que es aceptable.

Este 1.2 de 90 caballos también se lleva bien con este cambio, y el consumo, poco relevante al ser pocos kilómetros y conducción atópica, de nuevo pasa por poco de los 5 litros a los 100 km/h. Lástima que el depósito de combustible se mueve entre los 30-32 litros de capacidad, con lo que la autonomía no es lo mejor del Ignis.

Con un solo motor, sólo con la opción del sistema SHVS que le aporta esa hibridación que le permite sortear las prohibiciones de circulación en las grandes ciudades y que apenas aporta un poquito más de potencia (el precio es de 800 euros), el Suzuki Ignis cuenta con dos acabados, GLE y GLX. El sobreprecio del segundo sobre el primero es de 1.750 euros.

El cambio automático cuesta 900 euros más que el manual. La tracción a las cuatro ruedas implica un gasto de 1.500 euros con respecto al tracción delantera. Por cierto, que la opción 4×4 sólo está disponible sin el SHVS. De igual manera, el cambio automático sólo se combina con el 2WD GLX.

Con cinco años de garantía, si lo financias, el precio puede llegar a ser de ‘sólo’ 11.200 euros. Como muestra, el GLX 4×4 tiene un precio de 14.450 euros.

Óscar González Soria – oscargonzalez@revistadelmotor.es

Twitter: @oscarglezsoria

Instagram: andreaenzo

CONTACTO SUZUKI IGNIS. El SUV 4×4 pequeño y matón

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1 comment

  • Estaba dispuesto a comprarme el coche a traves de las diferentes pruebas de paises donde ya ha aparecido, pero tenía claro que lo queria 4×4 y con SHVS, que es el modelo estrella en otros paises. Lo queria 4×4 porque voy mucho al pirineo, y microhibrido porque mejora el consumo, es mejor (o obligatorio)para entrar en algunas ciudades, y porque mejora la autonomia, sobre todo en el 4×4 que tiene solo 30 l en vez de 32.
    Además mejora ligeramente el par, la aceleración y el confort de arranque en ciudad. No se si es culpa de alguna lumbrera del marketing o que hay demanda del en Francia e Italia y aqui nos lo traeran cuando estos mercados bajen. En la era de internet no se yo si estas políticas son buenas para la marca.. Me habian ganado como cliente con las reviews, pero ahora no voy a comprar algo peor que lo que van a llevar los del otro lado de La Cerdanya (El francés)..

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