En marcha

Hemos conducido el nuevo Seat Ateca 1.6 TDI 115 S&S Style Ecomotive 6V un buen puñado de centenares de kilómetros y las impresiones obtenidas son realmente buenas, tanto, que sin duda se encarama al podio de los mejores de la categoría. Y eso con un motor de ‘sólo’ 115 caballos. Sin duda las sensaciones que habríamos experimentado con el de 150 caballos habrían sido incluso mejores, pero sinceramente, no es necesario desembolsar los casi 2.000 euros que supone el salto de uno a otro.

Foto Seat Ateca

No vamos a negar que el tacto del motor no es tan refinado en materia de sonido. Suena un poquito más que el 2.0 TDI de 150 CV, sobre todo en bajas revoluciones. Es un pelo, pero un pelo, más grave, más ronco, tosco… pero nada de qué preocuparse. Obviamente, el propio propulsor te aconsejará cambiar de marcha en determinadas ocasiones, pero cuando aprietas a fondo el acelerador, especialmente en modo Sport, donde da un poquito más –pero poco- apreciarás que, de verdad, es potencia suficiente para salir de prácticamente cualquier apuro.

Como decimos en el vídeo, pese a esa, en teoría, potencia justa, el Seat Ateca goza de un equilibrio y una estabilidad que ya la quisieran muchos, por no decir todos, sus rivales. Un SUV de tracción delantera que se conduce prácticamente igual que su compacto homólogo… y es que tampoco hay mucha más altura al suelo en uno que en otro, aunque a simple vista se ve en los pasos de rueda que la carrocería de este Ateca está unos centímetros más alta que la del León. Sin embargo, es posible que, en multitud de ocasiones, te olvides de que estás conduciendo un todocamino… que como veremos, al menos en esta configuración, tampoco da para muchas alegrías fuera del asfalto.

Y es que con cotas de ataque y salida muy justas y una altura ventral muy lejos de los 4×4 de verdad, y además, sin tracción a las cuatro ruedas, pues este Ateca da para lo que da, alguna pista fácil de tierra, algún caminito de baches con unas pocas piedras y rocas de tamaño minúsculo… y poco más. Hierba y rastrojos con terreno regular también será pasable, pero no intentes nada más sin un verdadero 4×4 y una soga cerca.

Foto Seat Ateca

Sin embargo, en la ciudad nos ha gustado mucho. El sistema Start@Stop es espectacular. Aguanta muuuuuuuuuuucho tiempo con el motor apagado hasta que el sistema necesita volver a arrancarlo. Y eso ayuda a mantener el consumo a raya. En este escenario lo más lógico es llevar el Drive Profile en Eco, aunque en determinadas ocasiones puedes ponerlo en Sport por si en algún semáforo necesitas salir el primero. Puedes hacerlo si estás listo. Es bastante maniobrable, el conductor lleva un par de centímetros de visión extra gracias a su altura al suelo y su reducido consumo es otro gran aliado.

Hablando de consumos, siempre a velocidades legales, hemos firmado un 5,5 litros a los 100 km. Homologa 4,2 pero ya sabemos lo que pasa con este tipo de mediciones. Nosotros hemos cuidado bastante el consumo, y a pesar de ello se ha quedado a medio litro del Honda HR-V, que además tiene 5 caballos más y pesa apenas unos pocos kilos más. A pesar de ello, este 1.6 TDI Ecomotive es referencia en el segmento.

En autovía y autopista a 120 Km/h hace medias de casi 5 litros. Si apuras el margen del radar, no llegas a cinco y medio. En cualquier caso a velocidad de crucero la suavidad y el confort del Ateca son innegables. Por vías de doble carril puedes meter sexta, conectar el control de crucero adaptativo, con guiado y corrector automático del volante (180 euros), y casi olvidarte de todo. Las curvas cerradas tiene más problemas en obedecer, y el sensor derecho es más eficiente que el izquierdo, pero siempre es una ayuda. Lo malo de la velocidad de crucero es que tarda mucho en volver a la velocidad elegida una vez que se desactiva por la razón que sea. Si está en cuesta, fijo que tendrás que bajar una marcha.

Foto Seat Ateca

En tramos de curvas, la cosa no da para rallies, pero el agrado de conducción, el agarre y el punto elegido para el tarado de dureza de dirección y suspensiones nos hace agradables, nada trabajoso, sortear este tipo de recorridos. Eso sí, no olvides el cambio de marcha, que será algo habitual. A pesar de todo, el corte de encendido está en las 5.200 rpm aproximadamente, y en la parte final del tacómetro es cuando el Ateca va más suelto y alegre, también cuando más ruido se nota en un habitáculo bastante bien insonorizado.

En resumidas cuentas, el tacto de conducción y la información que obtienes al volante es notable. No hay exceso de potencia, pero siempre tienes el coche controlado, amén de los numerosos dispositivos de seguridad y ayuda a la conducción de que dispone la unidad que hemos probado. Baches, asfaltos en mal estado, badenes… de verdad que no serán un problema con un Seat Ateca que se desayuna docenas de ellos por la mañana sin apenas esfuerzo.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: SEAT ATECA. Lo bueno se hace esperar

Categoría: 4x2CrossoverPortadaPruebasSegmentoSin categoríaSUV
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