Foto SsangYong XLV portada

En marcha

Quizá la sección donde menos luce el SsangYong XLV. Pero es que en ningún caso es su objetivo. Ni prestaciones, ni aceleración, ni potencia… de hecho, hemos sido incapaces de averiguar, ni oficial ni extraoficialmente, cuál es la aceleración de 0 a 100 km/h de este XLV. Así a ojo la marca se daría con un canto en los dientes parando el crono un poco más allá de los 14 segundos, pero vamos, que son cosas muy superfluas en un coche de este tipo.

Foto SsangYong XLV

Sí que podemos hablar de otras cifras más coherentes y acordes con el vehículo que hemos probado aquí. Por ejemplo, menos de una tonelada y media de peso, en concreto 1.480 kilos de peso que deben mover los 115 caballos del motor 1.6 turbo de gasoil de este XLV. O el reseñable par motor, que está en 300 Newton Metro. El consumo homologado es de 4,5 litros a los 100 km… en condiciones tan ideales que nos parece ciencia ficción. Nosotros hemos conseguido bajar por muy poco de los 6 litros a los 100 esmerándonos un poco en la conducción.

Nos gusta un dispositivo que traen algunos generalistas y es la posibilidad de configurar la dirección con tres durezas, normal, confort y sport. En la práctica, apenas hay diferencias entre una y otras. Una buena idea con resultados muy discretos.

En el día a día, la conducción del XLV es suave y sosegada. Es un instrumento muy adecuado para acercar a la prole al colegio por las mañanas. Es de esos coches con mucho espacio dentro pero que tiene unas dimensiones exteriores nada gigantescas, con lo que no se desempeña mal en la urbe. Cuesta que entre en funcionamiento al principio el sistema de parada y arranque del motor, pero una vez que el conjunto coge temperatura, su funcionamiento es más que correcto.

Foto SsangYong XLV

Si has comprado el XLV buscando algo de deportividad… amigo… te has equivocado por completo. Ni por planta, ni por potencia, ni por prestaciones, ni por nada. En curvas sufrirás un poco, más si es puerto de montaña. Tendrás que echar mano al cambio muy a menudo, y las aceleraciones son discretas. Además la carrocería barquea un poco. Obviamente las suspensiones son muy cómodas y confortables, no tienen la retención necesaria para intentar ir demasiado ligero.

Eso sí, en autovía y autopista la cosa mejora, aunque el agrado de conducción sería mucho mejor sí el ruido aerodinámico y el que se desprende de la rodadura de los neumáticos fuera más contenido. Los Nexen de serie que lleva calzados no son malos del todo, pero la verdad que son muy mejorables en cuanto a nivel de decibelios. Se cuela demasiado ruido al interior y un viaje largo puede ser más pesado de lo habitual a no ser que una buena música lo remedie. En este caso, tampoco el equipo de audio es el mejor de los que hemos disfrutado últimamente. No es malo, pero sí mejorable.

En cualquier caso, como coche único para toda la familia el SsangYong XLV es más que valido. Hay otros monovolúmenes medios, pero con este equipamiento fijo que se nos sale de presupuesto… o al menos este sube bastante. A cambio, seguro que el resto de generalistas manejan más nivel de opciones mecánicas, con un poquito más de refinamiento en el agrado de conducción, sin que el XLV sea censurable.

Foto SsangYong XLV

El trabajo del navegador siempre es de agradecer, a pesar de las particularidades de este. Puede que te pelees con él un poco hasta controlar el zoom, pero luego ni te acordarás. En cambio, el hecho de no tener en la pantalla principal ni la hora ni la temperatura exterior, es algo que se echa de menos. En algunos casos también puedes tener problemas de conexión con tu Smartphone al utilizar el sistema manos libres.

La familia agradecerá durante el trayecto el fenomenal espacio interior, el techo practicable por el que aún entra más luz y se gana en sensación de habitabilidad, o las dos entradas de USB para cargar el móvil o enchufar tu pen drive con tu música preferida.

Una de las cosas que más nos gusta y que casi no hemos visto en ningún rival aún es el pequeño gráfico que aparece para maniobras en parado. Un pequeño pictograma nos dice hacia donde están enfocadas las ruedas, si tenemos más radio de giro o si tenemos las ruedas rectas o no, muy útil, sinceramente, en el día a día. En el debe, que el volante no se pueda regular en profundidad, a estas alturas de la vida, sí nos parece un poco criticable.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: SSANGYONG XLV. Honesto y muy capaz

Categoría: 4x2MonovolumenPortadaPruebasSegmento
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1 comment

  • En mi opinión este modelo explora un nuevo nicho, aunque ssangyong lo pretenda vender como monovolumen creo que frente a ellos es poco competente por carecer de una segunda fila con asientos independientes y eso sin entrar en otros aspectos, la clave en este coche no es esa, se trata de que con este coche se explora un nuevo nicho, un SUV de segmento B alargado para ofrecer mucho maletero en el tamaño de un SUV C, por ejemplo un Korando, que es más campero, mucho más potente y solo un poco más caro, sin embargo, este XLV resulta más ágil, de menor consumo, con más maletero y más moderno, con ello puede arañar ventas de SUV de segmento C y resulta más vendible (que no interesante) que un monovolumen al uso.

    Es una muestra más (como lo puede ser un chr en un concepto muy distinto) de que todo esto de los SUV, crossover y demás al ser aún un invento nuevo permite explorar a las marcas con más libertad que las berlinas tradicionales donde nadie sale de la norma.

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