Foto Mercedes C Coupé portada

Diseño

¡Puff! ¿Por dónde empezar ante una avalancha de estímulos de diseño como este Mercedes Clase C Coupé? Los que buscamos la belleza en cualquier faceta de la vida en este mundo que nos ha tocado vivir, sentimos una pequeña gran emoción cuando tenemos la oportunidad de ponernos al volante de auténticas bellezas de la automoción como este biplaza de la marca de la estrella.

Foto Mercedes C Coupé

No es necesario que el coche sea hiperpotente, megaexclusivo o supercaro para generar titulares. Basta con una limpieza de líneas fantástica y un diseño de una belleza clásica a prueba del crítico más feroz y acerado. Si hablásemos de gastronomía, la estrella de la parrilla, a buen seguro, tendría alguna más al lado con la impronta de nuestro amigo Bibendum.

El frontal de nuestro Mercedes Clase C Coupé, responde, como el resto de elementos del coche, al supuesto manual que tiene todo diseñador a la hora de realizar el primer dibujo de un deportivo de dos puertas con esencia deportiva. Algo más afilado que el Clase C del que deriva, la enorme parrilla de puntitos cromados acoge la estrella de Mercedes con una fina barra cromada en medio. Los grupos ópticos son los característicos de la familia, repletos de tecnología. Grandes tomas de aire en la parte inferior con un bigote cromado casi a ras de suelo de casi caprichosa ondulación

La vista lateral es alucinante. Aprovecho para aconsejaros que no os perdáis ni una de las fotografías que componen la galería visual de este coche. Y es que en una de esas fotos, dinámicas, se aprecia claramente como, pese a parecer un tres volúmenes claro desde muchos ángulos, la línea del techo tiene una caída tas elegante que no termina en la parte final del maletero, sino que acaba un poco antes, acentuando aún más la sensación de morro alargado y cabina retrasada. Y es curioso porque, cuando conduces, parece que aún tienes mucho coche atrás y, como se ve en estas imágenes, tienes más coche delante que detrás.

Foto Mercedes C Coupé

Las llantas de 18 pulgadas de cinco radios le van como anillo al dedo. Su carrocería está casi pegada al suelo. Un gran y marcado nervio recorre el coche a la altura de la maneta de la única puerta a cada lado. Hay muy poquito espacio acristalado, y la parte correspondiente a las plazas traseras, que acaba antes de que te des cuenta, está oscurecida. Desde aquí también se observa el leve culito respingón del final del maletero, que hace las veces de mínimo alerón integrado que desvía el viento y gana kilos de presión y agarre al eje trasero, que es el que trabaja en este coupé.

¿Y qué decir de la parte trasera? Mi favorita a todas luces. Hace ya poco más de un año que tuve la ocasión de probar y conducir el increíble Clase S Coupé y hay que frotarse los ojos al ver lo genial que han sido los diseñadores al adaptar esa zaga a una berlina mucho más corta y menos señorial, pero sin duda transmite la misma deportividad que el original.

La estrecha luneta muy inclinada, el reborde del maletero, los grupos ópticos que nos parecen espectaculares y la doble salida planta de escapes, unida por un mínimo difusor inferior trasero, nos parece una oda al automóvil en general y a los coupés en particular.

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Interior y vida a bordo

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: MERCEDES CLASE C COUPÉ 220d. Elegancia deportiva sin prestaciones

Categoría: CoupéPortadaPruebasSegmentoSin categoría
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1 comment

  • No estoy del todo de acuerdo con tu titular, creo que no faltan prestaciones, supongo que mas bien sensaciones acordes con su imagen coupe, no he llevado nunca este coche, ni tampoco un c sedan, pero sí un a5 diesel de similar potencia o un 320d que sin ser coupe es mas similar por configuración y claramente son coches confortables para viajar y con buenas prestaciones, pero no deportivos, particularmente el audi, pero no creo que sea cosa de correr mas, si no de como corre un diesel, un disel resuelve todo a golpe de par, y no es fino, particularmente me desagrada que un coche caro suene tan tosco como cualquier utilitario diesel y trasmita vibraciones al ralentí y un feo sonido al acelerar y un rango pequeño de uso con momentos de vacio… creo que es eso lo que falla, lo que al final te deja la sensacion de que son coches mas para el posrureo que para el disfrute, por que igual un simple c200 sedan gasolina que cuesta mucho menos, sale mas rentable gastando más y sin ser mas rapido da un placer al volante que este no tiene.

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