Foto Volvo V40 D2 portada

Interior y vida a bordo

Incluso con los ojos cerrados sabríamos que estamos dentro de un Volvo. Llámalo olor, llámalo, tacto, llámalo silencio, llámalo… como quieras. Volvo es capaz de dejar su impronta en unos habitáculos inimitables, y este V40 es un fiel ejemplo de esto que comentamos. Si el diseño nórdico existe, es real, ha triunfado en todo el mundo y es reconocible per se, es porque se diferencia radicalmente de todo lo existente, y este pequeño gran V40 sabe de lo que hablamos.

Foto Volvo V40 D2

Es cierto que cada vez sorprende menos a los que ya llevamos años en esta profesión, pero no por ello hay que dejar de apreciar el tremendo esfuerzo en hacer algo diferente cuando, realmente, no hay muchas opciones de diferenciarse –valoramos también el i-cockpit de Peugeot, por poner otro ejemplo. Un volante, una palanca, asientos, salpicadero, guantera… pero es verdad que, si se quiere, se puede, y en Volvo quieren. Ya lo creo.

Materiales inmejorables, cuadro de mandos casi minimalista, pero con opciones de elegir varias tonalidades en el color predominante, un salpicadero moderno y con material Premium, una consola central ‘volante’, con un hueco detrás en el que te recomiendo que no dejes nunca nada porque, como no lo ves, seguramente lo olvidarás cuando más lo necesites.

Hasta el volante, que no es fruto de mi devoción, es diferente. La parte inferior, la que se junta con el brazo doble, no es muy estético, pero ya es distinta. Los botones del mismo están donde tienen que estar, quizá pondría el volumen en la izquierda, pero eso ya es cosa mía, manías de cuarentañero advenedizo.

Foto Volvo V40 D2

En esa consola central, botones demasiado pequeños, muy juntos y apelotonados, censurable, pero así deja más limpio el resto de la misma, con cuatro grandes botones para controlar navegador, audio, aireación y demás historias. La palanca del cambio también es diferente, tampoco a la vista es muy atractiva, pero se adapta perfectamente a la mano y sólo por eso me gusta, amén que según el color de la ambientación también luce del mismo tono con timidez.

Esta vez los asientos me han parecido exactamente igual de proporcionados y trabajados que siempre. Nuestra unidad de prueba, hay que decirlo ya, es el Inscription, el más completo y caro de la gama, y se nota en montón de aspectos. Sinceramente, no falta de nada, aunque implique gastarse 4.500 euros más que el Kinetic, su completo equipamiento, interior y exterior, justifica ampliamente su elección.

Dos apuntes más sobre lo que vemos al volante. Nos encanta la opción de elegir el color del cuadro de mandos y su adaptación consiguiente, Performance, Eco o Elegance, de la misma manera que nos parece un navegador con una cartografía expuesta de manera clara y rica en detalles. Quizá la pantalla podría ser mayor, no digo que sea como el iPad que llevan sus hermanos mayores, XC90 y S90, pero igual sí que una o dos pulgadas más podría lucir.

Foto Volvo V40 D2

Vista atrás y plazas traseras cómodas y funcionales. Lástima el túnel de transmisión que dificulta aún más la comodidad de su usuario, amén de ser un poco más estrecha e incómoda que las dos plazas laterales, notables en todos los sentidos. Por cierto, que tengo predilección por ese botón deja caer los reposacabezas traseros con estruendo. Si no va nadie atrás, mejor abajo, pues con ellos subidos, la estrecha luneta trasera apenas sirve para nada, pues la visibilidad no es su fuerte. Fruto del diseño, que tiene estas cosas.

Lo que sí es censurable a más no poder es que, cuando este segmento se mueve entre 4,20 y 4,30 metros de largo, el V40 llegue hasta los 4,37 metros y cuente con el maletero más pequeño de la categoría, con una diferencia negativa con respecto a los competidores tan grande, que puede ser motivo real de eliminación a la hora de la elección final de compra. Los 335 litros son realmente escasos, sobre todo, como digo, comparado con algunos segmento C que llegan sin problemas a los 400 litros. Debajo, al menos, encontramos una rueda de repuesto de galleta.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: VOLVO V40 D2. Fino y razonable estilista nórdico

Categoría: CompactoPortadaPruebasSegmento
1

1 comment

  • Personalmente no me convence la integracion de esos faros en el diseño del v40, son lenguajes de diseño muy diferentes el de este modelo y los nuevos volvo. Por lo demás, he conducido este coche con el antiguo d2, el 1.6 de PSA y para mi gusto era algo justito, espero que este 2.0 gane respuesta en bajas. El resto de los aspectos del coche son conocidos, un estilo diferenciado por fuera y por dentro, muy buena calidad y por lo general buen dinamismo, es un coche que al volante se siente que rueda con calidad y aplomo y a la vez es relativamente ágil, creo que tiene un buen equilibrio y un plus de estilo y calidad poco habituales en un compacto, eso sí quien busque espacio y polivalencia deberá mirar otro coche.

Únete a la discusión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *