Interior y vida a bordo

El habitáculo del Mercedes GLC Coupé me recordó desde el minuto 1 al de una carlinga de un avión de combate. El asiento del conductor te sujeta y envuelve de tal manera que parece que formas parte del coche, que estás encastrado en él, absorbido de tal manera, tan acoplado, que así sientes más y mejor el feeling del coche a todos los niveles. Esto sería más propio de un deportivo puro y duro, pero tampoco queda mal en un SUV coupé de más de 200 caballos como éste.

Foto Mercedes GLC Coupé

De nuevo estamos ante un despliegue de medios y de tecnología colosal, y no hace falta haber estado en muchos coches en tu vida para reconocer el ADN Mercedes por todas partes. Hay cosas que no nos entusiasman, como los acabados en madera negra. Es más, el habitáculo es tan negro, que entre eso y la luneta trasera tan estrecha, es casi obligado sentir un poco de claustrofobia al principio, hasta hacerte al entorno.

Nos encanta, de primeras, la limpieza de líneas de la consola. Poner la palanca del cambio detrás del volante, a la antigua, deja una zona limpia y aseada que ha sabido aprovechar Mercedes para dar muestra de su clase y elegancia. Apenas hay botones, y los que hay son funcionales y están ordenados en dos pequeñas líneas horizontales.

Cerca del reposabrazos, muy a mano, una ruleta con algún botón más para reflejar nuestros movimientos sobre la enorme tablet encima de los aireadores, para ver el navegador y mil cosas más. Muchos dicen que no les gusta que esté la pantalla pegada y que no esté encastrado u oculta. A mí no me molesta tal y como está. Lo único que puedo decir en su contra es que me encantaría que fuera táctil. Por lo que vale el coche ya podía serlo, la verdad.

Foto Mercedes GLC Coupé

El volante y el cuadro de mandos de detrás también son típicos de Mercedes. La marca alemana aún no ha apostado, salvo en el Clase S, por un gran TFT con toda la información. A cambio, tenemos los dos relojes tradicionales y en medio una pantalla rectangular con los parámetros necesarios, y alguno más, para estar informado de todo lo configurable en este GLC Coupé. El volante achatado mínimamente tiene un tacto fantástico y la botonería está rediseñada con acierto. No faltan las levas a mano por si quieres darle algo de alegría a tu cuerpo macarena. Aunque el peso de este coche no permite alegrías fulgurantes, no te equivoques.

Desde el asiento del conductor, la sensación con éste en su parte más baja es de ver el salpicadero inusualmente más alto de lo habitual, lo que redunda una vez más en la sensación de ‘encastramiento’, más si miras hacia atrás, donde de nuevo el negro lo inunda todo. Los asientos ya hemos dicho que recogen de lujo, son configurables por botón salvo en longitud, que es a palanca tradicional. A pesar de lo dicho, la posición de conducción es algo más elevada que en berlinas y compactos.

Detrás, a pesar de que el techo baja mucho para dar la forma coupé y puedes pensar que un tipo de 1,80 metros tendrá dificultad para ir cómodo, las plazas laterales tienen un espacio muy razonable y puedes viajar cómodo, bastante más que el de la plaza central, que de nuevo le toca ser patito feo. El maletero, a primera vista, parece pequeño, pero es que tiene un doble fondo engañoso, con bastante más hueco para llevar cosas. A pesar de todo, los 500 litros que dice la ficha oficial diría que son hasta el techo, pues pinta ser algo más pequeño de eso. Pierde 50 litros con respecto al GLC ‘normal’.

Foto Mercedes GLC Coupé

No podemos terminar esta sección sin alabar hasta el infinito el fantástico hueco del que disfrutamos en ambas puertas delanteras. Cabe de todo, es más, más vale que metas muchas cosas para que no bailen en el interior. También chapeau por la doble entrada de USB bajo el reposabrazos central, que también tiene hueco para otro montón de cosas. Bien.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: MERCEDES GLC Coupé 250d 4Matic 9G-Tronic. El X4 de Mercedes

Categoría: CrossoverFamiliar CoupéPortadaPruebasSegmentoSUV
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1 comment

  • Poco rigor en lso comentarios, subjetivos e inoportuno en algún caso. ¿ves este coche, realmente en una persona mayor que quiere darse una alegria??? Pero esto que es!!! Por eso Mercedes pone a Daviz como imagen del producto, y en las fotos a chicas jóvenes conduciéndolo… Vamos, comentario de nivel!!!
    Catalogar este coche como el X4 de Mercedes, es una falta de respeto a Mercedes, para empezar y a BMW para terminar.
    Una forma simplista de encasillar un cochazo. Ah! que es el SUV medio de una marca… vale! El Jaguar Pacer, es el X4 de Jaguar????

    En fin, muy mejorable. Lo siento.

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