Diseño

Impresionante. La espectacular planta de la que presume el nuevo Mercedes GLC Coupé es innegociable. Personalmente, soy consciente de que este tipo de coches no son ni el mejor todoterreno pese a la tracción a las cuatro ruedas, ni la mejor berlina pese a su confort en viajes, ni el mejor coupé deportivo por culpa de su elevado peso. Pero la verdad es que me gustan, no sólo porque cumplen en todos los terrenos, sino por lo bien que funden en uno todas estas cualidades.

Foto Mercedes GLC Coupé

Una vez hecho este examen de conciencia, podemos decir que las líneas de este Mercedes GLC Coupé nos resultan muy atractivas. Es una auténtica mole, 4,73 metros de longitud, y dicho esto, abrimos los ojos de par en par al imaginar el monstruo del GLE Coupé, con 17 centímetros más que este GLC Coupé, para llegar a los 4,90 metros.

Igual que viendo el X4, seguirías deseando y añorando el X6 por muchas razones, aquí me cuesta pensar que el GLE Coupé implique mucha más ganancia en cualquier aspecto con respecto a este GLC Coupé, que me parece, sencillamente, fantástico. Hablar de equilibrios es arriesgado con este tipo de moles sobre ruedas, pero puedes apostar a que lo es en mayor medida con su hermano mayor.

Mires por donde lo mires, queda claro que se trata de un Mercedes. Hay que valorar el paso adelante, brutal, en cuanto a diseño, que ha dado la casa de Stuttgart en los último años, aparejado a la puesta en escena de nuevos modelos que le han ayudado, considerablemente, a llegar a nuevos mercados, nuevos compradores, y bajar la edad media de la clientela.

Foto Mercedes GLC Coupé

Y este Mercedes GLC Coupé, a pesar del elevado precio de adquisición, es una buena muestra de ello, va en esta línea, y precisamente con sus líneas modernas, armoniosas y efectivas, logra atraer todas las miradas, la mayoría de admiración y envidia.

La delantera es de las más potentes que hemos visto últimamente. Rotunda, musculosa, agresiva… esa gran estrella enmarcada en la parrilla de puntos cromados, los faros característicos de la marca como huyendo hacia detrás para dar imagen de fluidez y dinamismo. Pero todo ello con un frontal elevado, aspecto macizo incluso.

La vista de perfil me gusta tanto o más que la frontal y la trasera. La carrocería es algo aplastada, casi y digo casi, podría ser la de una berlina coupé, si no fuera por las fenomenales llantas de 20 pulgadas que eleva aún más la altura al suelo de este SUV cuasi compacto. El lateral de las puertas es muy ondulado, hay mucho nervio que transmitir al exterior, y la zona acristalada es realmente estrecha. La caída del techo hacia atrás es deliciosa. Sí, deliciosa. Por cierto, de serie en este 250d, las llantas son de 18 pulgadas.

Foto Mercedes GLC Coupé

La zaga es otro punto fuerte para nosotros.  La luneta es tan pequeña y negra, y está tan tumbada, que apenas se ve. A cambio, los pilotos traseros son predominantes en el conjunto, más aún cuando se encienden con las luces de freno. Son muy horizontales, también invaden los laterales, y respiran refinamiento a cada impulso de los cilindros del motor. El difusor inferior y las salidas de escape encastradas y cromadas también tienen su puntito deportivo que nos echa para atrás en absoluto.

Interior y vida a bordo

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: MERCEDES GLC Coupé 250d 4Matic 9G-Tronic. El X4 de Mercedes

Categoría: CrossoverFamiliar CoupéPortadaPruebasSegmentoSUV
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