En marcha

A la hora de valorar dinámicamente este Subaru XV, es algo no demasiado fácil de hacer, sobre todo si buscamos comparaciones, bien con compactos ‘normales’, bien con SUV de similar tamaño. Aunque pierda en algún caso específico, debemos tener claro que es el único que puede luchar de tu a tu en dos segmentos distintos y contar más victorias que derrotas en su casillero.

Foto Subaru XVSi hablamos de su quehacer en autovía, aquí sus cualidades son más parecidas a las de un compacto que a una berlina, parece obvio, pero hay que remarcarlo. La rumorosidad del motor bóxer se cuela un poco más de lo que nos gustaría y a 120 km/h seguro que encontramos coches en el segmento C con más calidad de rodadura, aunque pocos serán los SUV que tengan una dinámica tan conseguida como este, a pesar de su altura al suelo, mayor que las de sus rivales compactos. ,

Las suspensiones, obviamente, son tremendamente cómodas, lo que no ayuda a una pisada extremadamente firme en autopista, sobre todo cuando hay que girar el volante, aunque aguanta la mirada de los mejores de cerca. Las suspensiones deben ser confortables encaminadas a absorber baches e irregularidades lejos de lo negro.  En viajes largos, pues, aguanta el cara a cara con los compactos, como digo, y mejora a los SUV medios, ya que mueve menos peso y el centro de gravedad, pese a la altura al suelo, es un poco más bajo que en estos.

No hace falta llegar a las 2.000 revoluciones por minuto para comprobar cómo el Subaru XV saca las uñas. A partir de aquí, estirando con alegría, podemos afrontar adelantamientos en carreteras de un solo sentido sin temor a nada. El corte de encendido está en las 4.600 rpm e incluso nos avisa el tablero de que hemos llegado al fin de la potencia. La aceleración que experimentamos nos parece realmente notable. Y debemos dejar claro que la dirección, la pisada, el manejo en general, destaca siempre por su suavidad.

Foto Subaru XV

Apartado breve para el cambio, manual de seis velocidades, funciona bien, sin más, pero con una marcha atrás algo rara de accionar. Hay que coger una anilla debajo del pomo, subirla, y luego guiarla hacia una especie de sexta, abajo y a la derecha, al revés de lo que estamos habituados en cualquier coche. Raro.

Las carreteras reviradas no son su hábitat natural, pero la ciudad, que parecería un lugar poco amable con el XV, no lo es tanto, pues es bastante ágil y capaz en todos los sentidos. Lo que más nos ha disgustado es no poder contar con un motor que contase con parada y arranque automático en semáforos y en tráfico denso. En esta prueba hemos callejeado bastante y no podíamos dejar de pensar en las detenciones en el dinero que se iba por el tubo de escape al no contar con este sistema. Sin duda, algo a mejorar con urgencia.

En cuanto a consumos, ya que ha salido el tema, el 6,2 l/100 km final tras poco más de medio millar de kilómetros nos ha parecido coherente. La unidad de pruebas venía con una media de 7,0 y una vez más logramos sacar una media más baja sin prestar demasiada atención a este hecho. Solo con ser coherentes, y pese a la tracción total y la falta del sistema Start&Stop, el Subaru se conforma con una cifra razonable. En autovía, incluso, se puede bajar la media a menos de 5,5 litros a los 100 km. Eso sí, en caminos, pistas y en ciudad, la sangría es notable.

Foto Subaru XV

Si nos vamos a su elemento, la tierra, el barro, los caminos con roderas, las piedras, rocas, la arena… ahí el XV se divierte como un cochinillo en una charca. En el vídeo de la prueba no hay que ser demasiado hábil para apreciar la sencillez con la que supera los obstáculos y rueda por sitios complicados, aunque, francamente, podríamos haberle exigido bastante más sin problema. Los neumáticos M+S que monta nuestra unidad no son específicos para todoterreno, son mixtos, y la verdad que su agarre nos ha parecido más que suficiente para el XV.

Sin necesidad, repito, de tocar botones o ruletas, la tracción Subaru trabaja de inmediato para ayudarnos a salvar desniveles que, en principio, parecen sólo aptos para todoterrenos. En unas cuantas ocasiones hemos pasado por terrenos rocosos, de grandes proporciones, y hemos bajado para comprobar si pasaba o rozaba… y en todos los casos nos sorprendíamos por pasar por encima sin ningún problema ni notar ningún contacto. Otra cosa no, pero aquí, pocas cosquillas podemos buscar al XV de Subaru.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

 

PRUEBA: SUBARU XV. El que sabe, Subaru

Categoría: 4x4CompactoCrossoverPortadaPruebasSegmentoSUVTodo Terreno
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