En marcha

Suavidad, confort, seguridad. Podría ser un resumen muy resumido de lo que hemos experimentado al conducir durante un buen puñado de cientos de kilómetros este Volvo S90 D4 automático, pero no haríamos justicia a todo lo que esta carroza del tercer milenio puede hacer por ti para llevarte de un sitio a otro.

Foto Volvo S90

En este apartado, la verdad, poco podemos criticar. Quizá esta carrocería señorial pide un motor con más ambición. A ver, los 190 caballos son más que suficientes, pero las cifras de aceleración de este motor desmerecen el conjunto. También las sensaciones. Conectar el modo Dynamic y comprobar que apenas cambia nada es un poco frustrante. Tanto o más, comprobar que, cuando apagas el motor y lo vuelves a encender, no te guarda la configuración. Es decir, siempre lo enciendes en modo normal, da igual que lo tuvieras en Eco o en Dynamic. Otra vez a darle a la ruletita.

Al menos, lo dicho antes, unido a los casi 1.900 kilos del conjunto, no repercuten en el consumo, a nuestro modo de ver. Los 6,7 litros a los 100 kilómetros que nos ha deparado de media tras nuestra prueba nos parecen más que coherentes, aunque hemos alucinado al ver la ficha técnica oficial y comprobar que en consumo mixto ¡anuncia 4,4 litros! Imposible de llegar en circunstancias normales… con cierta modestia… sabemos de lo que hablamos. En cualquier caso, nos gusta esa función ‘Coasting’ en modo EcoDrive, en el que parece que el coche planee sin gastar, aprovechando leves pendientes en descenso.

Ya sabemos que no podemos esperar aceleraciones fulgurantes –sí firmes y decididas- ni consumos espectaculares –aunque sí coherentes-, pero lo que sí puedes esperar de este S90 es un lujo casi sinigual y un confort de marcha ‘high level’, junto al sentimiento de una exclusividad fuera de toda duda y lejos de cualquier vara de medir.

Foto Volvo S90

La ‘masterclass’ que nos ofrece Volvo en cuanto a lujo, diseño exterior y diseño interior, se extiende al placer de conducción y confort de marcha. A pesar de que se defiende en ciudad gracias, principalmente, a su baja rumorosidad y el fenomenal sistema de que para y arranca el motor en las detenciones, obviamente, es en autopistas y autovías donde más se luce. No hace ascos a las carreteras de curvas, pero los casi tres metros de batalla, el peso y la docilidad del motor, incluso en modo Dynamic, no invitan a estas salidas de tono en una berlina con esta planta.

En su terreno, no voy a decir que es imbatible, porque pienso que no lo es, pero sí que con su relación calidad-precio, no hay forma más elegante y exclusiva de viajar, encima, estando a la última, ni hacerlo con mayor seguridad. Imposible. Las suspensiones, resulta un poco perogrullada remarcarlo, son confortables como pocas, pero no dejan de tener ese puntito de retención para impedir que el coche balancee en curvas. Tecnología eficiente al poder.

De igual manera, me ha sorprendido un poco cierta rumorosidad aerodinámica a la altura de los retrovisores. No ha sido algo aislado. No se nota mucho, pero contrastado con lo bien que va todo lo demás, extraña que esta leve incidencia se les pueda haber pasado. Esto no es excusa para dejar de comprar este pequeño transatlántico plagado de diseño made in Volvo, dispositivos de seguridad y sistemas de ayuda a la conducción.

Foto Volvo S90

De entre el arsenal de estos elementos, podemos destacar el eficiente velocidad de crucero adaptativo con corrección en el guiado del volante, la Alerta de Cansancio, el Cross Traffic Alert, para avisar del paso de peatones o vehículos fuera de ángulo o el asistente de aparcamiento… por nombrar sólo los que más nos han gustado por su practicidad y eficiencia. Francamente, el Volvo S90 nos ha demostrado que la conducción autónoma está ya casi lista por parte de algunos fabricantes, a falta de legalizar todo el tema y aclarar responsabilidades y seguros en caso de fallo de estos.

En cualquier caso, por si no ha quedado claro, no sólo es placentero conducir este Volvo S90, sino que, además, no es difícil extrañarte al llegar a destino, después de unos cuantos cientos de kilómetros, sin notar apenas el cansancio y la fatiga habitual tras este tipo de trayectos con un coche habitual y más al uso. Bravo por los nuevos asientos, nuevos reposacabezas… y la posibilidad de regular todo a tu gusto. Lástima que nuestra unidad no incluyera la función masaje que suelen traer en opción este tipo de ‘limusinas’.

Diseño

Interior y vida a bordo

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: VOLVO S90. Diseño premium cum laude

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3 comments

  • Un gran coche, hecho para viajar con confort y confianza, calidad, estilo propio y un unterior en el que se nota minmo y gusto por el detalle.
    Le gusta ver que aunque se haya dado un cambio de estilo, los valores de la marca que apreciamos los que tenemos un volvo siguen presentes. Espero con ganas la gama s/v60, que partiendo de esta nueva linea de la marca aporte un caracter menos señorial y mas dinamico, pero sin perder esos valores y esa elegancia sobria y diferenciadora que me encanta. Promete bastante, si cumple repetiré.

  • A modo de crítica constructiva y sin ánimo de ofender, me gustaría que en los vídeos enseñarás más los coches y no solo al presentador distrayéndose mientras conduce . Esta muy bien todo lo que dice pero seguro que si lo hiciera con el coche parado no se repetiría tanto y veríamos mejor lo que queréis enseñar.
    Un saludo

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