Interior y vida a bordo

Y si lo que ves por fuera en el Volvo S90 te ha gustado, pasen y vean a su habitáculo, con la máxima expresión del lujo y del diseño nórdico. Dime que no te gusta y te aconsejo que dejes de leer ya mismo, porque no vas a entender nada de lo que aquí decimos.

Foto Volvo S90

Una nueva y generosa dimensión del lujo visto desde el punto de vista sueco se abre ante nosotros. Habitabilidad y confort Premium escandinavo tamaño superlativo. Nos ponemos a los mandos de un Volvo S90 D4, motor diesel de 190 caballos, cambio automático de 8 velocidades y acabado Inscription, el más alto y equipado de todos, con ‘alguna que otra opción añadida’ –más de 14.000 euros en extras-, logrando que no echemos nada en falta. Incluso equipa un Drive Mode en el que afina parámetros si quieres consumir menos, tener una conducción más deportiva o mezclar de uno y otro lado. En total, cuatro opciones.

Dentro del S90, con el mejor acabado posible y muchos extras… no voy a decir que llegamos al éxtasis… pero también entiendo al que no esté acostumbrado a estas cosas y sufra un poco del Síndrome de Stendhal. Está justificado, palabra. Y es que, habituados al diseño premium alemán o japonés, podemos entender aquí que las cosas se pueden hacer de forma diferente… y no por ello dejan de estar bien. Incluso muy bien.

ADN de Volvo por todas partes, líneas minimalistas incluso en algunas zonas, como el salpicadero, abraza una gigantesca tablet de 9 pulgadas que domina la consola central. Casi todas las funciones que puedas imaginar se controlan desde este iPad integrado, de la manera más intuitiva posible, a pesar de la cantidad de pantallas posibles y recovecos de las mismas. Es muy fácil distraerse toqueteando, ¡así que no te despistes! Igual tardas más hasta controlarla del todo –igual no, seguro-, pero pasado ese tiempo, no querrás otro sistema de control de funciones en tu coche. Espectacular y visual a partes iguales… un gran bravo por apostar por un sistema multiconectividad que, seguro, no podrás olvidar una vez probado.

Foto Volvo S90

En Goteborg, siguiendo la línea de su hermano SUV grande el XC90, han logrado obtener una línea de diseño interior muy parecida a las proporciones que imaginan los arquitectos más prestigiosos que diseñan y construyen en Escandinavia y alrededores. Limpios, minimalistas, espacios abiertos, sencillos que no simples… adiós a millones de botones, superficies lisas y detallistas, acogedoras. Los botones del volante multifunción, muy limpio y atractivo, están muy bien integrados, más bien son teclas, y por más que damos vueltas al asunto no podemos hacer una crítica mala en ningún sentido. Es más, remarcaremos el excelente tacto y calidad visual de los embellecedores de madera en el salpicadero. Clase y elegancia a espuertas.

El panel de instrumentación también se pasa al TFT de nada menos que 12 pulgadas. Puedes modificar un poco lo que ves y cómo lo ves, pero apenas hay diferencias reseñables. Nos encanta que, entre las dos grandes y habituales esferas virtuales, aparezca el mapa del navegador en sentido de la marcha y en 3D.

Inmediatamente, por fin, nos damos cuenta de algo que no nos gusta. Y es que, de nuevo al igual que en el XC90, no han estado muy acertados con el ordenador de a bordo. Se abre una especie de pantalla ocultando la parte inferior de la esfera derecha, y nunca se quedan fijos los datos. No puedes ver, por ejemplo, consumo parcial y total a la vez, o instantáneo y acumulado. Y encima, para ver estos datos, te pierdes información que había antes en ese trozo de pantalla, como el consumo instantáneo o la autonomía… si son estos datos los que has prefijado. Espero que cuando toque lavado de cara encuentren una mejor forma para mostrar todos esos datos. Los puedes ver en la tablet del salpicadero y quedarte con el pequeño mapa del cuadro de mandos, pero cuando veas que con dos dedos, en la pantalla del navegador, puedes ampliar y reducir el mapa… no lo cambiarás por nada.

Foto Volvo S90

En el habitáculo del S90 Inscription hay un montón de detalles, algunos de ellos de pago, por desgracia. Sin embargo, habiendo  visto el techo panorámico del XC90, el de esta berlina, más normal y tradicional, se nos hace poco. A cambio, nos sigue gustando esa pequeña bandera sueca saliendo del ribete del cuero en el asiento del conductor. Nos apasionan otros detalles, como el líquido limpiaparabrisas integrado en los limpias, un Head Up Display  efectivo, el portón automático para apertura y cierre, e incluso la tapa de la boca de llenado… que no existe. Abrir la tapa y meter el boquerel de la manguera del carburante. Sin más.

Dejamos la parte delantera, y mirando por el retrovisor sin marco, detalle de pureza, apreciamos un enorme espacio a todos los niveles a nuestra espalda. Mucho espacio hasta el techo, materiales de altísima calidad, ajustes perfectos, unos asientos que han perdido muchos kilos y centímetros de ancho, lo que redunda en más espacio en plazas traseras y una habitabilidad muy mejorada con respecto al anterior modelo.

La segunda línea de asientos tiene tres plazas, las dos laterales son de ministro, pero ministros buenos, inteligentes, de verdad. Sin embargo, la central es mucho más estrecha y tiene el inconveniente delante de un gran túnel central de transmisión, lo que te obliga a poner un pie a cada lado, a horcajadas. La posibilidad de bajar los reposacabezas desde la posición del conductor es genial, aunque esta vez no reducen demasiado la visibilidad trasera, que es buena.

Foto Volvo S90

El maletero cubica 500 litros justos de capacidad. Viendo el coche te imaginas que hay mucho más espacio. Con esto no quiero decir que la cantidad sea escasa, pues cabe un verdadero montón de equipaje, sólo digo que han preferido premiar con muchos centímetros extra las plazas traseras que apostar por un maletero aún más grande. Depende de las necesidades de cada uno, aunque llenar este maletero no es cosa fácil.

Buscando cosas negativas en este S90 nos hemos dado cuenta de que el mando/llave tiene unos botones muy pequeños en el lateral que hace imposible activarlos sin mirar. Son minúsculos. También el botón de arranque de arranque es distinto. Somos conscientes de que es difícil innovar y hacer algo distinto, pero en una semana, por lo pronto, no nos hemos acostumbrado a él… y eso que hace cuatro meses ya condujimos el XC90, que también lo llevaba.

Puestos a pedir, nos gustaría que el cambio automático de 8 velocidades, suave y efectivo, sin estridencias, tuviera levas en el volante, aunque casi nunca vayamos a hacer uso de ellas. También podían ser más accesibles los precios de los extras. El azul ‘líquido’ de nuestra unidad sale por 1.089 euros, y las llantas de 20 pulgadas ya hemos dicho que exigen el desembolso de 1.815 euros más.

Foto Volvo S90

El arsenal tecnológico es casi infinito en esta carroza nórdica del siglo XXI. Casi todo se activa con el Ipad mencionado antes. Velocidad de crucero adaptativo, aviso de cambio de carril involuntario, con aviso acústico y corrección automática del volante –puede llegar a ser molesta en algunos casos… ¡pero también puede guiar el coche sin que lo toques durante varios minutos, lo hemos hecho!-, aviso de ángulo muerto, sensor de fatiga, climatizador trizona, aviso de colisión, luces largas automáticas… y una cámara de visión trasera con una calidad que asusta. También te avisa de los radares fijos cuando te aproximas a ellos.

Una más para acabar, es un extra no precisamente barato… pero es que no puedo mirar hacia otro lado ante el despliegue de altavoces del sistema de sonido Bowers & Wilkins que despliega esta unidad. Es fantástico lo bien que suena y la colocación de los 19 altovoces. Incluso en lo alto del salpicadero y a pares en las puertas delanteras.

Diseño

En marcha

Motor, acabados y equipamiento

Conclusión

Galería

PRUEBA: VOLVO S90. Diseño premium cum laude

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3 comments

  • Un gran coche, hecho para viajar con confort y confianza, calidad, estilo propio y un unterior en el que se nota minmo y gusto por el detalle.
    Le gusta ver que aunque se haya dado un cambio de estilo, los valores de la marca que apreciamos los que tenemos un volvo siguen presentes. Espero con ganas la gama s/v60, que partiendo de esta nueva linea de la marca aporte un caracter menos señorial y mas dinamico, pero sin perder esos valores y esa elegancia sobria y diferenciadora que me encanta. Promete bastante, si cumple repetiré.

  • A modo de crítica constructiva y sin ánimo de ofender, me gustaría que en los vídeos enseñarás más los coches y no solo al presentador distrayéndose mientras conduce . Esta muy bien todo lo que dice pero seguro que si lo hiciera con el coche parado no se repetiría tanto y veríamos mejor lo que queréis enseñar.
    Un saludo

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