Porque el tamaño sí importa.

Suzuki Wagon R Stingray 2

Fruto de la profunda crisis fruto de la devastación sufrida por la II Guerra Mundial, el gobierno japonés ha ido creando diferentes legislaciones para que los fabricantes tengan vehículos pequeños y populares.

En Europa los vehículos muy pequeños no es que abunden precisamente y eso que los fabricantes han intentado constantemente introducir este tipo de vehículos en el mercado. Desde los característicos y ya antiguos BMW Isseta o Peel P50 hasta los modernos Toyota iQ o Citroën C1 por ejemplo, estos vehículos no son los que más abundan en las ciudades europeas.

De hecho en las ciudades europeas tan congestionadas los usuarios optan por scooters en vez de por coches pequeños. Sin embargo hay un coche que ha tenido cierto éxito en Europa, no sin esfuerzo, y es el Smart ForTwo.

Pero si nos vamos a Japón esto no ocurre. Las ciudades están «invadidas» por pequeños coches de múltiples marcas con motores de 660 cc. Y es que mientras en Europa sólo un vehículo ha conquistado las grandes ciudades, en Japón este tipo de coches son legión. Pero la gran diferencia es que en Japón existe una favorable legislación especial y una cultura alrededor de este tipo de vehículo conocidos como kei cars.

Pero antes de decir cuáles son las ventajas fiscales, medioambientales y de practicidad veamos la historia de estos pequeños vehículos. Su origen se remonta después de la II Guerra Mundial. Japón quedó devastado y la población no tenía los recursos necesarios para adquirir un coche, aunque muchos sí podían comprar una moto.

Esto, junto a la necesidad de reactivar el sector industrial del país, en este caso la industria automotriz, fué el motivo por el cual el gobierno japonés creó una legislación para construir un nuevo tipo de vehículo caracterizado por un tamaño contenido y un motor no excesivamente potente, que tendría ciertas ventajas fiscales.

En 1949 apareció la primera legislación sobre los kei car. Dicha legislación establecía que debían tener una longitud máxima de 2.8 metros y una anchura máxima de 1 metro. Los motores tenían que ser de 150 cc en caso de ser un motor de cuatro tiempos o de 100 cc si era de dos tiempos.

Con el paso del tiempo esta legislación fue cambiando hasta llegar a la actual, motivado por el progreso técnico. Sin embargo la esencia de los kei car se mantienen y si bien disponen de motores más grandes y potentes, los cambios sufridos no han sido excesivamente grandes. Por poner un ejemplo, en 20 años los kei car han crecido 20 cm en longitud mientras que en Europa las berlinas del segmento D han crecido de media unos 30 cm en apenas 10 años.

Durante los primeros años la legislación contemplaba la posibilidad de equipar motores de dos o de cuatro tiempos, sin embargo en 1955 el gobierno japonés optó por dejar sólo los motores de cuatro tiempos. Y no sería hasta 1998 cuando se instauró el límite de potencia de 64 CV, un límite que dura hasta nuestros días.

En una tabla trataremos de resumir la evolución de los kei car desde su aparición hasta el día de hoy:

Evolución de los kei car

FechaLongitud máximaAnchura máximaAltura máximaMotorPotencia máxima
8 de julio de 19492.8 metros1 metro2 metros150 cc (4 tiempos)
100 cc (2 tiempos)
26 de julio de 19503 metros1.3 metros2 metros300 cc (4 tiempos)
200 cc (2 tiempos)
16 de agosto de 19513 metros1.3 metros2 metros360 cc (4 tiemspo)
240 cc (2 tiempos)
4 de abril de 19553 metros1.3 metros2 metros360 cc
1 de enero de 19763.2 metros1.4 metros2 metros560 cc
Marzo de 19903.3 metros1.4 metros2 metros600 cc
1 de octubre de 19983.4 metros1.48 metros2 metros660 cc64 CV

Pese a lo que se pueda pensar, los fabricantes japoneses han apostado por diferentes carrocerías para sus kei car, aunque bien es cierto que la carrocería más popular es la de tipo monovolumen.

Sin embargo a lo largo de la historia hemos visto algunos roadster como el Honda Beat o el más reciente Daihatsu Copen, todoterrenos como el Suzuki Jimny o el Mitsubishi Mini Pajero e incluso vehículos comerciales, bien furgonetas o bien vehículos con caja de carga en la parte trasera.

Y como podemos ver en la tabla, la legislación no acota para nada el tipo de transmisión y de tracción. Es por ello por lo que los fabricantes son quienes eligen el tipo de caja de cambios a elegir, aunque la más extendida es la caja de cambios automática CVT. Y gracias a esta libertad es por la que podemos ver cómo un vehículo de estas características pueda tener tracción delantera o tracción total, algo impensable en los vehículos del segmento A europeos.

Tampoco existe normativa sobre el tipo de motor. Si bien limitan el cubicaje de los motores de combustión y la potencia máxima de cualquier tipo de motor, los fabricantes tienen total libertad para utilizar el tipo de combustible que más les convenga o incluso utilizar motores híbridos y eléctricos.

Además prácticamente todos los kei car gozan de un amplio catálogo de accesorios con el que personalizar tu vehículo. Podemos encontrar llantas, pegatinas, alerones, kits de carrocería, navegador, diferentes tipos de tapizados etc. Sería algo similar a lo que ocurre en Europa con vehículos como el Mini Cooper, el FIAT 500 o el Opel Adam entre otros pero por un precio más reducido que los anteriormente citados.

Ventajas y desventajas de los kei car

¿Y a qué se debe la popularidad de unos coches tan pequeños? Lo cierto es que los kei car gozan de algunas ventajas económicas respecto al resto de vehículos.

  • Los impuestos que lo cargan son menores, siendo del 3% respecto al 5% del resto de los vehículos.
  • En Japón existe una tasa según el peso del vehículo por la que los propietarios de un kei car pagan 8.800 yen (87 €) por un periodo de dos años o 13.200 yen (135 €) por un periodo de tres años. Esto supone un ahorro del 30% en este impuesto respecto al resto de coches.
  • El seguro de un kei car es de unos 19.000 yen (187 €) cada dos años por los 22.500 yen (222 €) para el resto de coches.
  • Otro impuesto a pagar en Japón es según el cubicaje del motor. Debido al reducido cubicaje de los motores de los kei car, este impuesto resulta menor para los propietarios de dichos coches.
  • Se ha creado un impuesto a pagar en función de la capacidad de pasajeros que tenga el vehículo. La máxima cantidad a pagar es de 7.200 yen (71 €) mientras que en los kei car comerciales el importe a pagar es de 4.00 yen (39 €).

Y todas estas ventajas hay que sumar su comodidad para utilizarlo en un tráfico abarratodo, hace que los kei car triunfen en Japón, sobre todo entre gente joven.

Los kei car en Europa

Aunque parezca mentira, seguramente hayamos estado más cerca de un kei car de lo que pensamos y sin tener que viajar a Japón. Son varios los fabricantes que han traído sus kei car a Europa insertándolos en el reducido segmento A.

Vehículos como el Suzuki Alto, el Daihatsu Copen o el Terios, el Mitsubishi i-Miev o el Nissan Pixo se venden o han vendido como kei car en Japón y como vehículos del segmento A en Europa. De hecho, existen alguna joint-venture como la de PSA con Mitsubishi para hacer del i-Miev, el Citroën C-Zero o un Peugeot iOn.

Pero no sólo los japoneses traen sus kei car a Europa ya que hay una marca que ha exportado uno de sus vehículos y se vende en Japón como kei car. No hablamos de otro que del Smart ForTwo.

Sin embargo estos vehículos en Europa no resultan tan apetecibles como en Japón porque no existe ningún tipo de ventaja económica ni fiscal. De hecho, los precios de los vehículos anteriormente citados no distan mucho de los vehículos del segmento B menos equipado, pudiendo disponer de más tamaño y potencia.

Y es que en plena crisis económica y con el sector del automóvil más dañado que nunca, tal vez sería el momento ideal para que las autoridades competentes estudien en Bruselas una legislación similar a la de Japón de modo que podamos proteger y conservar nuestra industria y así dar una salida a los ciudadanos de las urbes más grandes en las que un scooter resulta más cómoda que un vehículo. Pero para los fríos meses de invierno tal vez sería más cómodo un pequeño vehículo, facil de aparcar y poco contaminante que además nos protege del frío y es más seguro que un vehículo de dos ruedas.

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Kei Car: la revolución japonesa

Categoría: Técnica
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