Útil y familiar.
El Subaru Trezia pertenece a ese grupo de vehículos de carrocería monovolumen de unos 4 metros y 5 plazas destinado a ser usado por aquellos usuarios que necesiten el espacio y la versatilidad que da el tener este tipo de vehículo, pero en formato compacto.
El Trezia tiene un comportamiento bastante neutro, porque tiene el balanceo de la carrocería bien contenido ya que va claramente más duro de suspensiones sobre todo en compresión, lo que lo hace muy agradable en carreteras complicadas. En autovías es un vehículo que no tiene, a velocidades legales, ningún movimiento extraño. Con un espacio interior bueno y una altura mejor que la media es una opción interesante de este recién llegado al segmento. Además cuenta con un interesante motor, mucho mas en consumos que en prestaciones y nivel sonoro.
Al entrar en el habitáculo lo primero que vemos es un interior recubierto con plásticos duros casi en su totalidad salvo en la parte superior del salpicadero que linda con el parabrisas. Están bien ajustados y tienen en general un acabado sobrio y correcto. No es una apariencia lujosa. Es una sensación de que todo está bien fabricado, pero sin lujos. Es un vehículo digno porque no aparenta lo que no es. El tacto de los plásticos y guarnecidos es agradable.
El ruido aerodinámico está contenido hasta unos 120 km/h. A partir de ahí, se hace notorio en el habitáculo el ruido mecánico más que el de rodadura. El ruido de rodadura está mejor aislado, tanto por la configuración de la suspensión, que filtra muy bien todas las irregularidades del terreno y no transmite ruidos parásitos al habitáculo, como por los neumáticos que montaba que son silenciosos y de un perfil que fomenta el confort de marcha, con medidas de 185/60R16H. Los espejos tienen un tamaño correcto y la retrovisibilidad no tiene ningún problema, porque además de que los retrovisores cubren un amplio campo de visión. Para las maniobras de aparcamiento o maniobras marcha atrás contamos con una cámara de visión trasera.
Los asientos delanteros de esta versión son buenos por confortables, tienen poca sujeción lateral y un mullido firme y cómodo. El guarnecido de los asientos es textil de buen tacto, el típico tejido de trama con apariencia de ser duro y resistente al uso, pero no de ser muy sencillo de limpiar. Los cinturones de seguridad delanteros cuentan con regulación en altura. Los asientos delanteros cuentan con un solo reposabrazos central de tamaño ínfimo y muy mejorable en la plaza del conductor. Este reposabrazos molesta mucho para ponerse el cinturón.
Los asientos delanteros tienen las regulaciones habituales, por ejemplo de altura y los habituales de inclinación y longitud. No tienen regulación lumbar, lo cual es un fallo importante para nosotros en un vehículo en el que casi con seguridad tendremos que viajar. El asiento del conductor en su regulación más baja queda alto, típico de vehículos similares, pero la postura de conducción es muy correcta, ya que el volante puede regularse tanto el altura como en profundidad con amplios reglajes. Los reposacabezas son mejorables, quedan un poco lejos de la cabeza ya que solo pueden ajustarse en altura. Los asientos delanteros no tienen en la parte posterior de sus respaldos unas bandejas abatibles para los pasajeros de las plazas de la segunda fila, lo que resta versatilidad a las plazas traseras.
Los asientos traseros son cómodos para dos adultos sentados en las plazas laterales de la segunda fila. Tres adultos que no sean muy voluminosos (sobre todo a lo ancho) podrán viajar pero con aprietos. Dos niños con sistemas de retención infantil de cualquier grupo viajarán sin problemas en los mismos asientos. Se abaten en proporción de 60/40. Tienen además una posición para abatirlos hacia atrás y regulación en longitud.
El cuadro de instrumentación tiene una tipografía moderna y legible con una iluminación en color ámbar para todos los indicadores, tanto para el velocímetro y tacómetro como para los testigos de la consola, puertas, mandos e indicadores. Es muy agradable a la vista y la intensidad está muy bien escogida aunque no cuenta con un reostato para regular la intensidad de la iluminación del cuadro. Los mandos del puesto de conducción están bien dispuestos, justo a mano
Los botones para el menú del ordenador de bordo son de manejo sencillo. El mando de los ajustes del mismo está en el brazo izquierdo del volante junto al control de audio. Al otro lado tenemos el control del teléfono Bluetooth. La pantalla táctil nos ofrece datos sobre consumos, velocidades medias, distancias, etc. habituales en los ordenadores de viaje. La pantalla del ordenador es suficientemente grande y de buena resolución. Tiene una tecla que ponía NAV, pero no funcionaba el navegador. Según Subaru, esta versión no lleva el navegador instalado. Este es el mismo dispositivo que lleva el nuevo Toyota Yaris, que lleva un navegador TomTom.
Los mandos dispuestos en el volante son buenos por tacto y funcionamiento. Los que se encargan de los indicadores de dirección y cambio de luces de cruce a carretera y el que se encarga de los limpia y lavaparabrisas tienen un tacto muy bueno, sólido y bien anclado, sin movimientos extraños. El volante, forrado en cuero, tiene un tacto muy agradable, realmente muy bueno que nos ha recordado al cuero que usa BMW en sus volantes, con un aro de grosor medio y un diámetro correcto. Eso si, no es completamente redondo, estando un poco achatado en su parte inferior. Tiene una amplia regulación en profundidad y menor en altura ya que nos hubiera gustado algo mas de amplitud en esta cota.
La iluminación del habitáculo es correcta, tiene varios puntos de luz pero de intensidad mejorable. Los parasoles tienen espejo y luz de poca intensidad, lo cual es ya norma entre la mayoría de los fabricantes. La presentación de la información del vehículo se presenta en una pantalla dentro del velocímetro. Presenta la información referente al nivel de carburante, la autonomía restante, el total de kilómetros recorridos o el parcial de kilómetros recorridos.
La consola contiene el climatizador que tiene un funcionamiento correcto y silencioso porque obtiene la temperatura deseada en poco tiempo. No tiene mandos específicos para la fila trasera y solo podemos seleccionar una temperatura para todo el habitáculo. El equipo de sonido es bueno, con un sonido limpio y potente. Gestiona bien tanto discos CD con MP3/WMA/CD audio como reproductores MP3 conectados vía USB o AUX (ambos conectores situados a la izquierda de la consola, cerca del pasajero delantero, una situación poco práctica cuando es el conductor el que viaja solo en el vehículos. Además contamos con bluetooth con perfil de audio A2DP. El funcionamiento y emparejamiento del teléfono mediante el bluetooth es poco intuitivo, pero una vez entendido su funcionamiento es sencillo.
Una vez emparejado el funcionamiento es muy bueno y transparente para el usuario y el teléfono funciona perfectamente, tanto la emisión como la recepción son buenas y la gestión de la agenda del teléfono se hace de forma automática para el usuario. La reproducción de audio vía bluetooth es correcta. La gestión del dispositivo de audio conectado vía bluetooth se puede realizar desde el dispositivo o desde el sistema de sonido, eligiendo diversos modos de reproducción y navegación por las canciones. Si conectamos el dispositivo externo mediante USB además tenemos carga y reproducción de audio.
El alumbrado de este vehículo es bueno porque alumbra bien, con buena intensidad y un haz amplio. Lleva todas las funciones de alumbrado con luces halógenas con sensor crepuscular de sensibilidad ajustable por el usuario. Existen varios huecos repartidos por el interior del habitáculo que contribuyen a dar buena capacidad de almacenaje, algo muy importante en un vehículo de corte eminentemente familiar, donde los niños son los reyes y cualquier hueco se llenará con pasmosa facilidad y velocidad. El hueco que mas nos ha gustado, por capacidad, es la guantera ya que esta es doble. Muy espaciosa, dividida en dos huecos con tapas abatibles, es mas que suficiente para meter la documentación y varias cosas más.
El conductor y el pasajero delantero tienen varios huecos, a parte de la bolsa rígida de su puerta de buena capacidad, tienen los huecos repartidos por la parte baja de la consola que separa los dos asientos. Son suficientes para dejar monedas y pequeños objetos. Cuenta además un par de posavasos, el más retrasado se comparte con las plazas traseras. En los asientos traseros, aparte de unas pequeñas bolsas en las puertas que hacen la vez de posavasos con dos tamaños, tenemos un reposabrazos central en un hueco con tapa.
El maletero tiene una buena capacidad, está terminado de forma mejorable ya que los laterales están terminados en un plástico “de batalla” con apariencia de no ser muy resistente a los rayones. El piso del maletero está guarnecido en moqueta de pelo corto. Los pasos de ruedas son demasiado voluminosos dejando un maletero de formas poco regulares y no demasiado aprovechable a lo ancho. En el centro del doble fondo tenemos el hueco para una rueda de uso temporal. La luz del maletero que hay alumbra muy poco. El maletero está cubierto con una bandeja dura con una parte textil que se une al respaldo del asiento trasero mediante unas pequeñas tiras de velcro. Estamos seguros que este sistema será mejorado próximamente. El portón del maletero queda un poco alto para algunas personas.
El motor tiene un funcionamiento muy sorprendente por ser poco habitual en motores diésel modernos, con mucha fuerza en la zona baja del cuentarrevoluciones y con una abrupta bajada de prestaciones llegando a las 4000. No es un motor deportivo, es un motor de ciclo diésel muy voluntarioso, que mueve con mucha suficiencia al Trezia. Es además un motor no demasiado ruidoso a pocas revoluciones. Al tener tanta fuerza a bajas revoluciones se hace muy agradable su uso en ciudad. El selector del cambio, situado en lo alto de la consola y muy a mano, acciona un cambio manual de 6 velocidades que tiene un tacto un poco duro y en algunos cambios de marcha un poco errático, pero nada desagradable. Los recorridos son un poco largos y aún asi, el motor se muestra bastante voluntarioso, siendo más satisfactorio en las tres primeras marchas. La sexta marcha es exageradamente larga, buscando claramente una economía de consumo. Pero a 100 km/h, con leve pendiente, le cuesta coger velocidad con la sexta engranada.
El consumo de este motor es mas que bueno. En nuestro circuito habitual, a buen ritmo sin buscar la economía de conducción y teniendo en cuenta la masa del vehículo y su potencia, con carretera de montaña, vías interurbanas, autovías y recorrido urbano nos ha dado un consumo medio de 5 litros, incluido recorridos buscando las cosquillas del propulsor. En un recorrido de 100 km buscando la economía de consumo, no llegamos a los 4 litros. En condiciones de utilización respetando los límites de velocidad este vehículo puede consumir un poco menos aún.
Dinámicamente es un vehículo que tiene los movimientos de carrocería típicos de este tipo de vehículos. En carretera, en conducción normal, no sientes que sea un vehículo monovolumen porque sus reacciones son muy nobles y predecibles. Tiene las lógicas inercias de un vehículo con sus dimensiones, pero incluso en carreteras reviradas, siempre a una velocidad lógica, se ha mostrado muy dinámico y ágil, tomando las curvas justo por donde queríamos y siguiendo fielmente las indicaciones del volante. Ayuda que las suspensiones sean mas duras en compresión en este tipo de vehículos.
Hay que tener en cuenta, además, que montaba unos neumáticos de perfil alto y de baja resistencia a la rodadura, lo que penaliza el agarre. El esquema de suspensión es muy acertado, siendo a la vez cómodo y firme aislando al interior de todas las irregularidades de la carretera. Hemos pasado baches y nos sorprendía que no llegara ningún rebote extraño al interior. Los frenos no me han gustado, con una con una respuesta débil en un primer contacto con el pedal, teniendo que pisar con decisión para poder obtener una respuesta de frenado adecuada. Durante la prueba dinámica no hemos tenido ningún ruido parásito, lo cual es digno de mención, ni siquiera cuando hemos circulado por carreteras o vías muy rotas o con empedrado. En este sentido, un diez para Subaru.
Nuestra conclusión es que este vehículo, con dos niños o con tres niños, con poco equipaje o con mucho equipaje, soportará cualquier situación a la que lo pongamos a prueba, porque su bandera es la versatilidad. Es de esos vehículos que dentro de la sobriedad siempre responden bien, hacen todo bien y transmiten una sensación de solidez y fiabilidad difícil de explicar. Todo funciona y eso es lo que importa. Sin alardes ni lujos, solo cosas bien hechas y con un consumo de mechero y prestaciones mas que dignas. Eso a veces es lo más importante. Sobre todo si es tu familia la que va a bordo.





















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